Articulista Invitado

La agenda pendiente del papa Francisco en América Latina

El obispo de Roma tiene, ante sí, un doble reto: levantar las sanciones contra la Teología de la Liberación y subsanar los efectos perversos que éstas provocaron en aquellas comunidades en donde había protagonistas de este proceso.

Dos grandes temas dejó pendientes el obispo de Roma en su reciente visita a México. Tuvo una magnífica ocasión para retomarlos: su visita a Chiapas y el reconocimiento al trabajo realizado por Samuel Ruiz García, quien se apoyó en el método de análisis de la Teología de la Liberación y promovió dos componentes de su trabajo pastoral: incorporar a los catequistas y promover algunos diáconos indígenas. Todo ello permitió potencializar su trabajo en una diócesis carente de clero local.

Recuerdo muy bien que en su visita a los campamentos por parte de los obispos de Guatemala, los responsables de organizar la liturgia, indígenas guatemaltecos, hicieron sus lecturas con el planteamiento de la Teología de la Liberación.

Ellos no tenían ningún empacho en recurrir al paradigma del éxodo, pues vivían la opresión de un gobierno fundamentalista protestante, que los había expulsado al exilio.

Por eso, tanto las lecturas como los comentarios expresados por los indígenas guatemaltecos eran un grito al cielo que clamaba liberación.

El papa Francisco tiene pues, ante sí, un doble reto: levantar las sanciones contra la Teología de la Liberación y subsanar los efectos perversos que esas sanciones provocaron en las comunidades en donde había protagonistas de este proceso.

Asimismo, liberar a los protagonistas de la Teología de la Liberación, abrir un campo de espera para reunir a todas las víctimas de estas sanciones y proponer algunas medidas, como rehabilitar plenamente a Samuel Ruiz García, al poeta nicaragüense Ernesto Cardenal y al mismo Gustavo Gutiérrez, al que la sociedad civil, a través del comité del premio Príncipe de Asturias, le dio su pleno reconocimiento por su obra de la Teología de la Liberación, en el año 2015.

Además, la reapertura de seminarios, la reincorporación de teólogos en sus respectivas facultades, la apertura de la revista Teología, para que la otrora olvidada por el dedo acusador de publicar en la Teología de la Liberación pueda transmitir sus ensayos, escritos, inclusive abrir L'Osservatore Romano a autores de la Teología de la Liberación.

Y la rehabilitación de figuras como el obispo de Cuernavaca, Sergio Méndez Arceo.

*UAM-Iztapalapa; correo electrónico: scea@xanum.uam.mx