La nota breve

Aciagos tiempos

En días muy cercanos al informe del primer trienio de Jorge Aristóteles Sandoval como gobernador de Jalisco, en el ámbito cultural se viven aciagos tiempos en que la realidad parece ser una y el discurso otro.

Cuando nos hacemos la pregunta de ¿cuál es la distancia  entre el discurso y la realidad? Los matices se multiplican vertiginosamente. 

Myriam Vachez Plagnol, secretaria de Cultura de Jalisco anunció hace algunos días que  el incremento en el presupuesto para cultura ha crecido de 381 millones de pesos a 549 millones de pesos en estos tres años y que eso es benéfico, pero ¿para quiénes? y  ¿de qué forma?

Al inicio de la Administración la secretaria planteó que sus tres ejes de trabajo serían que  la cultura ayudaría al desarrollo social de las comunidades, que habría apoyo a los artistas para promover su trabajo y que sistematizaría los procesos para que la población valorara más el Patrimonio Cultural de sus comunidades.

Cuando se ha tocado el tema de la cultura como motor de  desarrollo en las comunidades, los funcionarios de la dependencia se refieren en parte a la creación del Programa ECOS en el que llama la atención que se hayan  creado “núcleos” de formación musical  de la nada y por otro lado, hasta este momento, no hayan aprovechado a toda una red de grupos ya existentes a lo largo del estado, como podría ser el caso del Coro Xochiquetzal o el Coro de Infantes de la Catedral por mencionar dos ejemplos del Área Conurbada de Guadalajara, agrupaciones que han subsistido por decenios y que al momento de solicitarles algún apoyo se los han negado.

En el tema de apoyo a artistas, al hacernos la pregunta ¿A quiénes se les ha brindado y de qué forma?, hoy en día puede identificarse de manera muy clara a los creativos que han caminado de la mano y con apoyos de la Administración en las disciplinas de Danza, Música, Plástica y Teatro.

Más aún, los artistas de casa no han sido los más favorecidos,  me refiero a que  la dependencia no ha logrado uniformar las condiciones laborales de sus propios grupos representativos y eso es o porque no se puede o porque no se quiere. A estas alturas y después de muchos años de  servicio los integrantes de la Orquesta Típica de Guadalajara y el Coro del Estado, por mencionar dos ejemplos, no cuentan con la misma condición laboral que los integrantes de la Banda del Estado, ¿por qué unos sí y por qué otros no?

El caso de la sonada “renovación” de los integrantes de la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ), vino a sumarse a imprimir un nuevo matiz al “apoyo a artistas”, del discurso de la actual Administración.  En relación a la salvaguardia del Patrimonio Cultural, han anunciado que ya hay un catálogo de más de 20 mil manifestaciones, objetos e inmuebles y recién se integró una Comisión. Habrá que esperar lo que se desprenda de estas iniciativas. Por lo pronto veamos cuáles son los logros en materia de cultura durante este trienio que el gobernador planteará en su informe.

 

enrique.vazquez@milenio.com

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