Verdad Amarga

Sor Juana por (y para) idiotas

No cabe duda que en un país de no lectores y analfabetas funcionales como el nuestro—entre los que leen solo basura politizada y quienes pudiendo leer y aprender algo, se abstienen de ello—se encuentra a la vez  el semillero y el campo fácil para la manipulación y el crimen; más aún, no es sino a través de la manipulación y el silencio de la verdad que se construye el sitio idóneo para que el crimen florezca, se convierta en estamento y se perpetúe por generaciones como “natural”, a través del uso y costumbre.

Quienes viven del presupuesto o aspiran en dado caso a presupuestívoros sexenales lo saben bien, y es por eso que en lo anterior no solo fincan su presente, por serles económicamente redituable: también en ello apuestan su futuro.

Un ejemplo de ello, es la teleserie financiada por la cadena Netflix en donde la víctima, además de la verdad, es nada menos que la “Décima musa”: Juana de Asbaje, Sor Juana Inés de la Cruz para la posteridad.

Siguiendo la misma fórmula soporífera—con mucho dinero, mal gusto y pocas luces—del “Bicentenario” del 2010, con series deplorables y antihistóricas como “Mitos que mienten libertad” y “La silla del buitre”, toca su turno en el teatro de la desvergüenza a Patricia Arriaga Jordán la responsabilidad de un nuevo bodrio titulado Juana Inés en donde, contrario al personaje histórico, se inventa, calumnia y se vende a una Sor Juana tan falsa como un billete de tres dólares pero tan cercana a lo que el marxismo cultural y a la tiranía del “Pensamiento único” les gusta: cobarde, hipócrita, jacobina, lesbiana, perseguida por la Iglesia y mundanal.

Si el desconocimiento general que priva sobre nuestra poeta mexicana por excelencia como una de las mujeres más grandes que ha dado la civilización no es suficiente, la calumnia y desfiguración de su persona o su obra, para sobajarla como producto vil y bandera ideológica de quienes odian la cultura occidental, es demasiada estupidez e ingratitud suficiente (aún en un país de no lectores como el nuestro).

Y el resultado, como apuntala el académico Alejandro Soriano Valles, especialista en Sor Juana, es la difusión del embuste:

“Este tipo de “estudios” no son históricos. Se trata de burdas falsificaciones, y es necesario que el público entienda que lo quieren engañar”. 


enrique.sada@hotmail.com