Verdad Amarga

S.O.S. por la Cultura en La Laguna de Durango

Si algo se repite con frecuencia en la Administración Pública es el desdén repetitivo (podría decirse institucional, cuando no es por descuido) respecto a la Promoción cultural como parte del organigrama de gobierno en sus tres niveles; no solo como una necesidad y demanda justa, por parte de la ciudadanía, sino también como plataforma y pasarela de logros o despliegue de virtudes—propias y ajenas—que también engalanan al gobernante tanto como a su gestión, brindándole realce pese a sus errores en otras áreas.


No obstante, en La Laguna de Durango, a cuatro meses de iniciada las administración municipal de Gómez Palacio y Lerdo, nada se ha concretado y mucho se ha generado de polémica y desgaste a partir de que las alcaldesas Leticia Herrera y María Luisa González Achem designaron para esas áreas a dos personajes desatinados y sombríos como el del abogado Jesús Armando Guerrero Garay para Director Municipal de Cultura —originario de El Salto, Durango— quien reconoce, como si fuera virtud, no tener ninguna experiencia en el ámbito cultural, presumiendo su cercanía con la alcaldesa en campaña como si fuera Carta de Inmunidad ante los muchos y constantes reclamos de maltrato a los trabajadores de su dependencia y a la comunidad artística-cultural gomezpalatina, donde la improvisación y el mal gusto han sido su única constante.


Por su parte, en Lerdo destaca el caso de Othón Reuter: designado Director de Cultura pese a los fuertes adeudos económicos pendientes con los artistas participantes del Festival de las Artes desde el 2010, entre sus muchos malos antecedentes; mismos de los que culpa de manera irresponsable al municipio y al estado para justificarse como defraudador público reciclado por esta administración.


En el caso de Guerrero Garay llamó la atención su convocatoria en un inicio a la comunidad cultural gomezpalatina para argumentar que no habrá presupuesto para ellos, exigiéndoles que colaboraran gratuitamente con su Dirección, entre sus muchas ocurrencias desatinadas.


Sin embargo, lo que sorprende aún más es que dichos personajes sigan ocupando un puesto para el cual no están facultados moral o intelectualmente, y en un área tan sensible para la ciudadanía que tiene mejor criterio, y sin duda tendrá memoria cuando vuelva a emitir su voto, respecto a este tipo de perfiles.


enrique.sada@hotmail.com