Verdad Amarga

Nuevas notas en la escala del Terror

Como un golpe esperado en la puerta de casa, previo a toda una serie de avisos que hasta hace meses se consideraban políticamente incorrectos o distantes, el Terror tocó a las puertas de París y golpeó los ojos del mundo entero luego de los atentados del pasado viernes 13 en la ciudad de las luces, con 200 muertos oficiales, cientos de heridos y varios rehenes.

Luego de años de ningunear las alertas de sus militares tanto como a los servicios de inteligencia de su país, sepultándolos bajo burocracia o jubilándolos anticipadamente, el presidente Francois Hollande prometió a atacar sin piedad al Estado Islámico como responsable de los ataques más letales infligidos a Francia desde la Segunda Guerra Mundial, calificando la matanza como “un acto de guerra preparado, organizado y planeado desde el extranjero, con ayuda interna”. 

Y esta actitud culposa, por parte del premier francés, se patenta desde el momento mismo en que las fuerzas armadas francesas atacaron el domingo al Estado Islámico en su guarida —señal evidente de que siempre se supo quiénes son y dónde estaban pero jamás se tomó la molestia de hacer algo, hasta ahora— para luego rodearse entre el sahumerio de las muy obvias y esperadas declaraciones demagógicas de sus homólogos: por parte del propio Hollande, “No habrá piedad con los bárbaros”; por parte de Obama, “los hechos en Paris son un ataque contra la humanidad y contra los valores que compartimos” y rematando, la sentencia por parte de David Cameron desde Downing Street con “Su lucha es nuestra lucha, trabajaremos juntos para acabar con los terroristas”.

Sin embargo, en este estado de declaraciones entreveradas, vemos mucha irresponsabilidad y maniqueísmo no solo en el premier francés sino también en los medios de comunicación que hoy lamentan los atentados terroristas en Francia y estuvieron muy callados durante dos años de violaciones y muerte a los cristianos de Siria, o con los atentados de Líbano hace unos días, antes de preparar la escena para un nuevo teatro de sangre, bastante previsible: cierre definitivo de las fronteras de la Unión Europea mientras la OTAN, invocando el artículo 5 de su Tratado, se pone a disposición de Francia; Francia interviene en Siria con apoyo de Turquía y Arabia Saudita; Putin y Al-Assad se inconforman ante esto; Irán apoya a Siria, Hezbollah se ofrece a brindar lo mismo desde Líbano en tanto Israel amagará con intervenir en Siria y en Irán. 

Y ante esta nueva espiral de oscuridad en donde nos enfilamos todos —mitad vacío, mitad laberinto— tal parece que esto es solo el principio de algo mucho peor.


enrique.sada@hotmail.com