Verdad Amarga

ISIS sin velo

Parte de este nuevo estado de cosas que se nos vende a diario desde  la Posmodernidad, así como de los medios a su disposición, lo es un espíritu tan contradictorio como atemorizante en lo que respecta a la autoinmolación de los estados nacionales y la urgencia de atender sus auténticas necesidades, aún y cuando el discurso habla de un supuesto “multiculturalismo” que lejos de integrar a nadie en lo absoluto pareciera excluir lo natural, subrayando sin proponérselo los contrastes y las grandes diferencias existentes que frustran o prohíben cualquier auténtica interacción; aquella que evita que volvamos al estado de naturaleza, o lo que es lo mismo: el salvajismo o la guerra de todos contra todos, tal como prevenía Thomas Hobbes hace cuatro siglos.

Sin embargo, también sabemos que a río revuelto, siempre hay quienes se aprovechan de las circunstancias en detrimento del Bien Común, tanto como quienes se encargan de mover las aguas río arriba, lejos de la vista de todos. 

Tras su huida por el desierto, luego que el Premier Vladimir Putin bombardeara a los terroristas de ISIS en Siria, hemos visto con asombro como es que en sus operaciones y ataques, el llamado Estado Islámico utilizó camionetas—todo terreno, último modelo—Land Cruiser y Hillux de Toyota, confirmándose en medios de comunicación alemanes que el gobierno norteamericano entregó recientemente a los rebeldes sirios más de 43 vehículos de esta marca.

Lo anterior podrá sorprender a algunos; sin embargo, todo acusa a una prolongación de la más rancia política exteriorHace más de treinta años que el gobierno de Washington viene apoyando al terrorismo islámico.

Basta  recordar como Ronald  Reagan llamaba a los fundamentalistas“freedom fighters”(luchadores por la libertad) suministrándole equipo, entrenamiento y armamento a sus brigadas; y todo se hacía por “una buena causa”: la lucha contra la Unión Soviética, que llevó a la desaparición de un gobierno secular en Afganistán.

Ahora, luego que Rusia emprendió su operativo antiterrorista en Siria a petición de Damasco, Estados Unidos optó nuevamente por apoyar a los rebeldes, abasteciéndolos con toneladas de municiones y  equipos militar vía aérea, sin temor a repetir un nuevo escándalo como el “Irán-Contras”, cambiando su apoyo a los muy quemados talibanes por suministro al llamado califato de ISIS (que tal y como parece, no es más que un relanzamiento de Al Qaeda) mientras el mundo observa, las Naciones Unidas duermen y en México se gestiona recibir lo mismo a terroristas que a refugiados para vender una imagen “políticamente correcta” al exterior. 


enrique.sada@hotmail.com