Verdad Amarga

Cien años a la vuelta de la esquina: La Opinión (1917-2013)

Si la historia del periodismo en nuestro país desde la llegada del legendario Juan Pablos a la Nueva España junto con la primera imprenta para la América española en 1536, hasta la publicación de El Mercurio Volante y La Gaceta Imperial de México, nos brinda de sobra la oportunidad de llenar sendas líneas, la historia del periodismo en el norte resulta incluso tanto o más apasionante.

Tras la independencia en 1821 hubo un detonante de gacetas, impresos y volantes a lo largo de lo que fueron las Provincias Internas, cuya importancia radica en que vinculaban a los habitantes del septentrión lejano—que ahora abarca el sur de los Estados Unidos— con el acontecer nacional desde el centro. Y esta tendencia imperó hasta la aparición de El Demócrata Coahuilense en 1909, por obra de Francisco I. Madero, como medio de información y denuncia valiente, rompiendo un paradigma en tanto ahora se proyectaba el acontecer nacional desde lo regional. Y es en este mismo espíritu progresista, rompiendo paradigmas, que vio a la luz el diario La Opinión nada menos que en Torreón, Coahuila, un 27 de Septiembre de 1917:el día de la Consumación de nuestra Independencia, en vísperas (a 4 años) del primer Centenario real de la misma y el mismo año de la promulgación de la Constitución de Querétaro.

La iniciativa de Rosendo Guerrero Carlos, fundador del diario, se antoja valiente por el contexto de la misma; esto es, en un México convulso por los vaivenes de la guerra civil encabezada entre las distintas facciones “revolucionarias” que se disputaban el mando supremo, violentando la libertad de expresión y las más elementales garantías individuales. Así pues, en este mismo tenor vemos al propio Rosendo Guerrero arrestado por el ejército varios días tras publicar una nota crítica al régimen carrancista, o la incautación del diario por órdenes del régimen callista en 1929 y hasta el asesinato del director Salvador Guerrero bajo la sombra del régimen cardenista en 1936.

El que esto se diera en un sitio estratégico como lo es el punto de encuentro del ferrocarril central con el internacional fungió como un factor determinante, pues le brindó al diario bastantes sobresaltos y primicias informativas que lo pusieron a la vanguardia de todos los periódicos de su tiempo. Así pues, desde la pandemia de la Influenza española y la muerte de Francisco Villa hasta la llegada del hombre a la luna, nada ha escapado a la mira de este medio informativo que hoy por hoy, ahora bajo el sello de Grupo Milenio, y con cien años a la vuelta de la esquina, se ostenta dignamente como testigo de los tiempos y como heraldo pionero desde el norte para México para el mundo.

enrique.sada@hotmail.com