Articulista invitado

El diálogo energético en Davos

El Foro Económico Mundial en Davos es un espacio construido para el intercambio de ideas y la promoción del debate. Expertos de múltiples disciplinas, provenientes de diversas regiones del mundo, se reúnen en un poblado nevado de Suiza para advertir sobre los problemas del presente y proponer posibles soluciones para enfrentar los retos del futuro.

En este año, la energía fue un tema central. Los precios del petróleo, el suministro puntual de gas natural y las nuevas oportunidades en electricidad ocuparon un área privilegiada de la discusión global.

La reforma energética ha puesto a México en un espacio relevante en los tres temas más discutidos. A pesar de que nuestro país ha perdido en la última década la capacidad de producir un millón de barriles diarios de petróleo, la reforma abre expectativas de participación para el sector privado, nacional e internacional, que se refleja en el profundo interés que despierta en Davos la explicación de la Ronda Uno mexicana por parte del secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, y Emilio Lozoya, director de Pemex.

En cuanto al suministro del gas natural, la discusión se centra en este combustible por ser más económico y amigable con el medio ambiente que otras alternativas fósiles. Su amplia producción y uso en Estados Unidos ha resultado en tarifas eléctricas bajas y en un proceso de reconversión industrial y creación de empleos.

En Europa la historia es distinta. Un alto porcentaje del suministro de gas natural proviene de Rusia, quien ante conflictos recientes con Ucrania ha incrementado las tensiones geopolíticas de la región generando preocupación de posibles fallas en el suministro.

En México, la reforma energética ofrece una alternativa interesante. El presidente Enrique Peña Nieto ha impulsado la construcción de gasoductos para llevar gas natural tanto a regiones del país que hoy no tienen acceso a ese combustible, como para garantizar el suministro futuro en regiones donde existe ahora.

Así, en este sexenio se licitarán proyectos para incrementar en 75 por ciento el sistema nacional de gasoductos. Este importante paso le permitirá a la Comisión Federal de Electricidad utilizar gas natural para generar energía eléctrica de menor costo en lugar de quemar combustóleo, que es más caro y 68 por ciento más contaminante.

Los gasoductos traen beneficios adicionales. Esta infraestructura tiene un alto porcentaje de contenido nacional. En las licitaciones de gasoductos que ha promovido la CFE se ha incorporado como requisito 50 por ciento de contenido nacional. En las cuatro licitaciones que se han asignado recientemente ha participado Transparencia Mexicana y han ganado consorcios privados formados por empresas nacionales e internacionales distintas. Además, en todos los casos las propuestas técnicas viables se ofertaron a un costo menor al que originalmente se había presupuestado.

A partir de tener mayor acceso al gas natural, la CFE transformará siete centrales que hoy queman combustóleo para que en su lugar utilicen gas natural. Además, se llevarán a cabo procesos para licitar, construir y operar nuevas centrales de ciclo combinado que usarán gas natural con tecnología moderna y eficiente. En Davos, diversas empresas de energía y de tecnología expresaron su interés por invertir en México de manera directa, así como de participar en los procesos de licitación de CFE.

En materia eléctrica una tendencia internacional está en marcha a favor del consumidor. En Davos, las empresas de energía mundiales analizaron las novedades tecnológicas para incorporar un mayor porcentaje de energías renovables con seguridad para el sistema y a precios aceptables.

Contrario al convencionalismo social existente, la energía eólica (viento) y fotovoltaica (solar) no son baratas, ni constantes. La mayor parte del día es oscuridad y el viento no tiene palabra de honor, sopla de manera diferente a lo largo de la mañana, tarde y noche.

Bajo las condiciones tecnológicas actuales, la energía eólica y fotovoltaica son intermitentes. Sin embargo, el consumidor utiliza la energía de manera constante y no aceptaría apagones, porque se hace de noche o porque ha cambiado la intensidad con la que sopla el viento.

Ante esta realidad, las empresas de energía han debatido soluciones técnicas que se pueden agrupar en dos tipos. Por un lado, la modernización de los sistemas de distribución y transmisión de energía eléctrica instalando medidores y redes inteligentes. Esto permite que el usuario pueda utilizar la energía proveniente de otras fuentes de combustión cuando las renovables no están generando.

Por otro lado, se impulsan mecanismos de almacenamiento de energía que puedan entrar de respaldo en el momento que hagan falta. Esto puede ser a través de potentes baterías que almacenan la energía renovable para usarla más tarde en el día. O bien incorporar tecnologías de rebombeo en las centrales hidroeléctricas existentes para aprovechar la fuerza del agua adicional cuando el viento o el sol no estén presentes.

Este ha sido el caso de España con sus grandes presas en Salamanca y Valencia. En ellas Iberdrola ha establecido sistemas de rebombeo que respaldan el amplio parque eólico de ese país.

En México debemos tener los debates de Davos presentes conforme se avance en la modernización del sector eléctrico nacional. Los objetivos son claros: ofrecer un servicio de mayor calidad, más amigable al medio ambiente y de menor costo, en beneficio de todos los mexicanos. Las oportunidades para el análisis y el debate que ofrece Davos continúan. El Foro Económico Mundial realizará su próxima reunión latinoamericana precisamente en México. Será del 6 al 8 de mayo en la Riviera Maya. Una nueva oportunidad para el intercambio de conocimientos que debemos aprovechar.