La cometa

México atraviesa por momentos difíciles y complicados, con enormes riesgos pero también cargados de oportunidades. Entre más fuerte sople el viento a favor, más  alto volará la cometa, siempre y cuando esté construida con los materiales adecuados y la ingeniería correcta. De otra forma, se destrozará.He seguido con atención los comentarios y las aportaciones editoriales vertidas en la prensa electrónica y en las redes sociales en los dos últimos meses. He leído de todo. Desde la más ácida crítica oportunista carente de fundamento hasta el análisis responsable e informado.La repentina ciudadanización de la política a través de las redes sociales tomó a todos por sorpresa y ha sido aprovechada hábilmente por quienes quieren desestabilizar al Gobierno. El tema “ha sido politizado con la intención de proyectar maniqueamente a un país en desorden y con ausencia de autoridades. El costo ha sido elevado. En el entorno internacional, México transitó con rapidez de la momentánea condición de país modelo a la de barbarie y crimen”, nos comparte Liébano Sáenz.Coincido con él cuando señala: “Regresar con vida a los desaparecidos ya es tarea imposible. Trasladar la exigencia de regresarlos con vida a las autoridades federales se vuelve una injusta condena”.“La cadena de protestas y actos vandálicos —perfectamente bien orquestados— replicados en varias partes del país demuestra que la desaparición y probable extermino de los 43 jóvenes normalistas de Ayotzinapa forma parte de una trampa estratégicamente puesta a México”, concluye Beatriz Pages.Pero… ¿Quién está detrás del complot?Algunos autores coinciden en que son grupos afectados por las reformas, sobre todo la Educativa y la de Competencia. Ricardo Alemán, por ejemplo, señala basado en la evidencia “a grupos radicales como la CNTE, la CETEG y otros vinculados a grupos políticos como Morena y a sectores clandestinos como el EPR y ERPI”, además de los propietarios de monopolios y al principal promotor de la teoría de la conspiración mexicana: AMLO.“Enrique Peña está pagando, injustamente, los platos que se rompieron en seis años de laissez faire, seguidos de otros seis años de fauxpas. Pero él y su gobierno han demostrado ganas de corregir los errores y de cambiar las cosas.”, escribe Romero Apis. Ha habido situaciones coyunturales peores, mucho peores en nuestro país. El problema actual no es de gobernabilidad, sino de percepción y de opinión pública.Como lo menciona Luis Rubio, “Ningún país puede prosperar con un gobierno enclenque, incompetente y paralizado, además de abrumado por factores fuera de su control”.México está en un punto de inflexión. El viento arrecia con fuerza. De nosotros, los ciudadanos, depende si nos unimos y ayudamos a construir sólidamente la cometa para que se eleve más por los cielos o si, atacando a las instituciones, provocamos que se desplome.Sólo anosotros nos corresponde decidirlo. A nadie más. 


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