Zuckerberg, una lección

“Cuánto vendes, cuánto vales”, es el mantra utilizado con insistencia en el medio empresarial.La utilidad, el margen, la tasa interna de retorno y el flujo son algunos de los indicadores que dan valor a una empresa. Es, cuando menos, la enseñanza en las escuelas de administración tradicionales. Todos esos indicadores dependen directamente del nivel de ventas de la compañía. Las ventas, a su vez, son el producto de multiplicar el volumen y el precio asignado al bien o servicio. Los contadores calculan el precio contabilizando los costos de producción y sumándole la ganancia deseada.Los economistas lo determinamos al revés. Mediante estudios de oferta y demanda encontramos el precio óptimo del bien, el que maximiza las ganancias. El margen de utilidad será la diferencia entre el precio de mercado y los costos de producción.Walmart, la minorista más grande del mundo, ha tenido gran éxito basando su estrategia en el abatimiento de los precios de los productos que oferta. Con ingresos rondando los 473mil millones de dólares anuales, se ha posicionado como la firma con las ventas más altas del orbe y, por lo tanto, una de las empresas más valiosas.Esa afinidad por las ventas basada en la reducción de los precios abona al consumismo promovido por nuestros vecinos del Norte. Haciendo gala de su poder como comprador único, empresas del perfil de Walmart obligan a sus proveedores a castigar sus precios. Éstos, con un margen de ganancia ya muy reducido, no tienen más opción que recortar el pago a su mano de obra. Negocios locales y regionales sucumben ante tal competencia, al no contar con un sistema logístico tan sólido ni un nivel de negociación comercial tan eficiente.Todo con tal de crecer en la participación de mercado y de robustecer el valor de la empresa.Por eso sorprendió a propios y extraños la reciente adquisición de Whatsapp por parte de Facebook. Sorprendió, primero, porque los organismos garantes de la competencia dieron sin chistar su beneplácito a la transacción (Facebook también cuenta con servicio de mensajería instantánea); y segundo, porque el nivel de ventas en 2013 es apenas una ínfima fracción (0.045%) de los 21,800 millones de dólares efectivamente pagados.Sin duda Mark Zuckerberg le apuesta a una estrategia, invierte a futuro y adquiere activos intangibles. Deja de lado la obsesión por las ventas y nos da una importante lección: éstas no lo son todo.El joven, talentoso y multimillonario emprendedor lo resume así: “No construimos servicios para hacer el dinero; hacemos el dinero para construir mejores servicios. Y creemos que ésta es una buena forma de crear algo”.El verdadero valor de un negocio está en sus empleados, sus ideas, sus patentes, sus sistemas. Cuando comprendamos esto y lo motivemos, revaloraremos realmente nuestra empresa y a nosotros mismos. 


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