Plurinominales

La propuesta del PRI de eliminar la mitad de los diputados federales de representación proporcional y la totalidad de los senadores electos por la misma vía, ha calado hondo en el espectro político nacional.No es una puntada populista ni una propuesta oportunista cocinada al vapor: es parte de la oferta política planteada por el entonces candidato Peña y retomada por los candidatos al Congreso. Es, entonces, el cumplimento de un compromiso adquirido con la sociedad.Lo desprestigiado de la figura del legislador ha dado pie al cuestionamiento de “¿por qué mejor no eliminamos a todos los ‘pluris’?” Algunos argumentan que la razón que les dio cabida en 1977, época de la hegemonía del PRI, dejó de tener vigencia ante la real competencia política de ahora.En el Senado ni hablar. La misma existencia de senadores plurinominales atenta contra el espíritu original de esa Asamblea: la representación igualitaria de las entidades federativas. Además su forma de elección es garante de pluralidad.Pero en la Cámara Baja, este autor considera que aún debe permanecer una parte la representación proporcional por tres razones principales:La primera es de índole técnico y de eficiencia. Existen figuras valiosas por su experiencia, estudios y capacidad que sin duda aportan a elevar el nivel del debate y a encontrar soluciones, pero difícilmente ganarían una elección de mayoría. Inteligencia no es sinónimo de carisma y la preparación exige alejarse de los reflectores.La segunda es por razones de política y  gobernabilidad. Si bien es cierto ahora la competencia electoral es real, algunas fuerzas políticas representan pequeños pero uniformes sectores de la sociedad que en el agregado suman millones. Muy pocas son las probabilidades de que obtengan un escaño, y si se les elimina esa forma institucional de expresión volverán a tomar las calles para manifestarse.La tercer es de carácter local. Pocos lo han visto, pero los congresos estatalessiguen un patrón similar al nacional de 60-40. En México existen 1,135 legisladores locales en las 32 entidades federativas de los cuales 690 (60.8%) son electos por mayoría relativa y 445 (39.2%) por la vía plurinominal. Eliminar los representantes federales plurinominales arrastraría, en el corto plazo, a eliminar los locales también. Y a este nivel sí existen todavía partidos dominantes que pueden ganar mayorías absolutas, calificadas y hasta “carros completos”.Adicionalmente, debemos considerar que en nueve congresos locales existen partidos estatalesque tenderían también a desaparecer, con las mismas consecuencias ya descritas.La apuesta del PRI va en el sentido de generar un cuerpo legislativo más esbelto y profesional cuyo quehacer devenga en calidad, eficiencia y productividad.Esto es lo que fundamentalmente la ciudadanía de México exige, con toda razón, del legislador.El ahorro al Erario sería el plus. 


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