Bitcoin, ¿dinero o quimera?

Las formas monetarias han cambiado enormemente desde su creación. Los bienes utilizados como monedas de cambio para sustituir al disfuncional trueque evolucionaron hacia los metales. Los billetes aparecen luego como documentos emitidos por los bancos en garantía de los metales depositados en ellos.
Para dar orden al mercado monetario, los bancos centrales comenzaron a reclamar el monopolio sobre la acuñación de la moneda. Después de la Segunda Guerra Mundial, por acuerdo internacional se respalda con oro la emisión de los dólares.
Pero como las economías crecen más de prisa que la capacidad de explotación minera, tres décadas después es abandonado el patrón oro, al ponerse de manifiesto su inviabilidad. Desde entonces la moneda es respaldada por la confianza de la población en su gobierno, en su sistema financiero y en su aparato productivo.
Es por esa confianza que no chistamos cuando el fruto de nuestro trabajo es recompensado con un montón de papeles multicolores, ni nos causa inquietud entregárselos a un completo desconocido en la ventanilla de alguna sucursal bancaria.
Por su parte, los bancos prestan sus fondos, no una ni dos, sino las veces que esos recursos fueron depositados nuevamente por los participantes en el proceso económico, de tal forma que nuestros ahorros de toda la vida solo son un número guardado en la memoria de una computadora en una entidad financiera.
A este dinero virtual,creado por la banca comercial, hay que sumarle una nueva forma fiduciaria: el dinero digital.
El Bitcoin, ideado por japoneses en 2009, se generó para ser utilizado como un sistema de pago exclusivo de Internet. Opera a través de direcciones alfanuméricas encriptadas. Se compra con dinero real y a partir de ahí se pueden realizar transacciones en cualquier sitio de la red o, incluso, especular.
Al no está regulado por ninguna entidad financiera, el valor de esta moneda digital es determinado por la demanda de sus clientes. En 2011, cada Bitcoin se podía adquirir por 2 dólares; hoy en día se cotiza en alrededor de 90. Y aunque su nivel de volatilidad es alto, mostrando movimientos del 50% en menos de un día, las ganancias justifican por mucho el riesgo.
El uso delBitcoin permite evitar el pago de comisiones a bancos y a empresas por realizar transacciones, sobre todo las internacionales, además de eliminar la incertidumbre cambiaria.
El dinero virtual de los bancos se genera bajo el control de la autoridad monetaria, quien autoriza el monto máximo de las reservas prestables. Corresponderá al FED (Sistema de Reserva Federal de USA) y al resto de los bancos centrales considerar el efecto de la moneda digital en la base monetaria, en el interés y, sobre todo, en la inflación.
Una nueva forma de transacción monetaria, pero sin control gubernamental. Debemos estar muy atentos a ver cómo evoluciona.



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