El payaso desquiciado

Muy poco tiempo le duró al payaso Lagrimita el teatro que sostenía su supuesta precandidatura “ciudadana”.

En su primer acercamiento con los medios se le corrió el maquillaje y mostró sus verdaderas intenciones. Además de responder groseramente a un periodista quien le cuestionó sobre la denigración en su programa contra personas obesas, a gente de la tercera edad, las acusaciones que ha recibido de abuso sexual a menores de edad o la muerte de una persona en el estudio. El payaso se desquició, perdió los nervios y lo tachó de reportero vendido y “alfarista”.

Guillermo Cienfuegos pudo haber nombrado a cualquier otro precandidato, pero curiosamente hizo referencia solamente al de Movimiento Ciudadano. Cuando se dieron cuenta de la metida de pata que acababa de hacer, los asesores del payaso antialfarista intentaron corregir el error y pedir una tardía disculpa en otra conferencia de prensa organizada a marchas forzadas.

No es la primera vez que Lagrimita se relaciona a personajes políticos. El payaso fue protagonista del festejo del Día de Reyes, hace unos días, en Cuautitlán Izcalli, Estado de México, donde se les vio muy contentos a él y a su hijo Costel fotografiándose con el presidente municipal priista Karim Carvallo Delfín. El payaso “incorrecto” (invirtiendo su eslogan de precampaña), ya había estado antes en actos de campaña apoyando abiertamente al gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila.

Está plenamente demostrado que en esta región del país, cuna del grupo Atlacomulco, se delinean, se afinan y se irradian las estrategias priistas para todo México. La cercanía de este personaje con el priismo más duro, desmonta la teoría de su supuesta “candidatura ciudadana” y lo descubre como un personero que rinde cuentas a jefes reconocibles.

Lagrimita es una creación además del cuarto de Guerra que el Gobierno del Estado emprende contra el candidato que lleva la ventaja en las encuestas. La figura de Guillermo Cienfuegos se une a la de otros precandidatos que fueron encubados en ese espacio con el propósito de atomizar el voto de los tapatíos el próximo domingo 7 de junio en un intento por descarrilar el proyecto de Movimiento Ciudadano.