La Prepa 3

Una abrazo a Eduardo Orendain y a su familia

Bajo el intenso Mural América Latina Revolucionaria, que el artista Chávez Vega,pinceló en la Preparatoria 3, con imágenes de Allende, Castro, Juárez, Guevara, Martí y Cárdenas, entre otros; directivos de la UdeG, del propio plantel, docentes y ex alumnos del mismo, conmemoramos los 50 años de su apertura. Desde entonces, esa institución se convirtió en un espacio acogedor para miles de jóvenes de Guadalajara, de los municipios en ese entonces rurales de Jalisco y del occidente del país.

 Soy uno de esos beneficiarios. Llegado a ella de Tototlán, de una familia de ejidatarios a los 15 de años de edad, fui incluido a la vida positiva de la prepa, más allá de la relación convencional maestro alumno. Pese a que como escribiera Goethe, sentí que después de una educación serena y apacible, salía de un círculo estrecho para precipitarme al mundo, maestros con gran vocación formadora me integraron con generosidad a un ambiente de enseñanza y convivencia verdaderamente estimulante para el estudio y la formación.

 Atreverme a participar con buenos resultados en concursos de Historia de México y oratoria me acercaron a ellos. Combiné esos años preparatorianos con mis primeros empleos aquí; de mesero los fines de semana en la fuente de sodas del parque Agua Azul (ojalá que Ramiro Hernández no caiga en el espejismo de privatizarlo) y como el obrero 1609, en la maquiladora Burroughs, de las diez de la noche a las cinco de la mañana, siempre he creído que ese horario de cabaret me ayudó a tener un mínimo de disciplina y esfuerzo.

 El perfil de varios maestros reforzó mi inclinación a la política. Uno de ellos, Nacho Plascencia, me ayudó a resolver el dilema a mis 20 años, entre ser alcalde de Tototlán que me ofrecieron el diputado García Plascencia y el dirigente priista, Arnulfo Villaseñor, ó ser becario en el DF, en el ICAP de Reyes Heroles. Opté por lo segundo.

 A mi regreso del curso, la prepa me abrió las puestas de la docencia, uno de los quehaceres más positivos que aún ejerzo. Para mí, la preparatoria fue lo que es su razón de ser, una etapa fundamental de preparación y definición de vida. Por ello, mi perenne gratitud a la prepa 3, a la UdeG, a Reyes Rodolfo Flores, a Antonio Aceves, a Ignacio Plascencia, y a Felipe Rosas. Y gracias, al actual director, Carlos Márquez por su invitación a festejar los 50 años.