Los Planes Parciales y el futuro de la ciudad

La raíz de muchos de los grandes problemas de Guadalajara, y del Área Metropolitana, tienen su origen en la mala planeación urbana que hemos padecido en las últimas décadas.

Desde su fundación, la ciudad gozó de un diseño cuadricular que facilitaba la vida de barrio, que permitía recorridos de personas (carretas, luego tranvías y después autobuses) con sentido común, con áreas urbanas donde se privilegiaban los espacios públicos que fomentaban la vida comunitaria.

Sin embargo, con los años, eso se ha perdido, entre la dejadez y la ineficacia de los gobiernos en turno y la avaricia de los promotores de vivienda que interpusieron el interés privado, sobre el interés de la ciudad. En medio de ellos, los ciudadanos atestiguaban impávidos cómo su calidad de vida empeoraba, cómo sus traslados se hacían cada vez más largos, cómo era cada vez más difícil que los servicios llegaran a sus colonias, y cómo, derivado de la mala planeación, la inseguridad aumentaba a su alrededor.

Y en esas estamos ahora. Mientras los Planes Parciales continúan levantando polémica, la ciudad y los ciudadanos continúan sufriendo la mala planeación todos los días.

El desarrollo de la ciudad no puede estar en manos únicamente de los tribunales de justicia, de los especuladores, de los empresarios y de funcionarios poco preparados en el tema, sino de especialistas en urbanismo, ordenamiento territorial y en los temas de ciudad, los cuales tienen que estar dispuestos a trabajar de la mano de los ciudadanos para construir la ciudad que queremos.

No se trata, de excluir o afectar las inversiones de los empresarios, ni de oponerse a la redensificación de la ciudad. Todo lo contrario. El objetivo es crecer con orden, respetando la ciudad, sus espacios públicos y privilegiando el interés público.

Enrique Alfaro anunció esta semana que a partir del primero de octubre imperará el interés público sobre el privado. Aseguró que se revisarán y se consensuaran con la ciudadanía nuevamente los Planes Parciales y que en un plazo no mayor de seis meses se tendrá listo el nuevo Plan de Desarrollo Metropolitano, un documento con el que Guadalajara no cuenta desde hace más de 30 años.

Así, se dará el primer paso hacia la ciudad ordenada, eficiente y moderna que necesitamos.