MC en Guadalajara

Mi abrazo solidario a José Luis Sánchez

En una de mis colaboraciones a MILENIO del pasado mes de agosto, bajo el encabezado, El PRI en su violencia intrafamiliar, externé que las crisis del comercio ambulante, seguridad pública y financieros que agobian a Ramiro Hernández y nos afectan a los gobernados, están uncidas a las pugnas e intereses políticos y económicos de sus correligionarios. El movimiento telúrico que sacudió a su gobierno con la difusión del audio de la regidora con licencia que ahora vive las hieles de sus desaciertos, es un botón de muestra de que, como escribió el miércoles Diego Pettersen, “los enemigos del presidente municipal no son los regidores de oposición —esos, mal o bien, están haciendo su chamba—, sino sus compañeros de partido que creen que el patrón está en otro lado”.

Salvador Caro, Candelaria Ochoa y Juan Carlos Anguiano, están haciendo bien el trabajo de representarnos en el cabildo. Desde un inicio han sido la voz de los tapatíos en la agenda pública. Lo mismo impulsando temas de transparencia, rendición de cuentas, equidad de género, inclusión social, cultura, movilidad y promoción económica, que denunciando los excesos, abusos y corrupciones de malos servidores públicos.

Los regidores de MC, han marcado la agenda del gobierno; en primer lugar porque tienen claro que el papel de oposición tiene que ver con el disenso creativo, y no con la negación destructiva. Ellos cumplen con eficacia uno de los valores centrales de ser oposición, el limitar a la mayoría y evitar los abusos de ella.

A los ediles priistas se les olvidó muy pronto que hasta hace poco tiempo eran oposición. Su reacción con sus pares de MC, es francamente errática, boicotearles su informe; la denuncia penal y las verbales en contra de Salvador Caro y Candelaria Ochoa, respectivamente, son insustanciales y esquizofrénicas. Ellos sólo fueron los portavoces de victimas que se duelen de conductas de prepotencia y corrupción que corroen el gobierno priista de la ciudad.

En lugar de esas reacciones, los priistas deberían de extirpar las corruptelas de su ejercicio de gobierno. Además los regidores y quienes participamos en el proyecto de MC, sabemos con diamantina claridad que cumpliendo bien la tarea de oposición, en el 2015 de minoría pasaremos a ser la mayoría.