Francisco Severo Maldonado

Estoy seguro que los nombres y el apellido que titula esta colaboración poco o nada le dirán a la mayoría de quienes la lean. Sin embargo, escribo de uno de los hijos más lúcidos y visionarios que ha tenido Jalisco en su historia. Él nació a finales del siglo XVIII y vivió las primeras décadas del siglo XIX.

Concluyó sus estudios de filosofía y humanidades a los 19 años, a los 26 por unanimidad se le otorgó el grado de doctor en teología y filosofía, pese a que les espetó a los sinodales “mientras yo estudio vosotros dormís y descansáis y por esa causa, el venerable cabildo (eclesiástico) está compuesto, como el Arca de Nóe, de animales de toda especie”.

Fue el primer periodista político de México. Él innovó el uso de la imprenta en la lucha política, por encargo de Miguel Hidalgo, publicó en diciembre de 1810, El Despertador Americano en apoyo a la lucha de Independencia. Sus ideas políticas, económicas y sociales, las expuso en dos extraordinarios documentos; El Nuevo Pacto Social en 1821 y El Contrato de Asociación para la República de Anáhuac en 1823. Sus ideas son maravillosamente sorprendentes y anticipadas a su tiempo, los ejes de las mismas: acabar con la pobreza y la desigualdad de la mayoría de la población.

Fue el primero que abogó por la educación pública, que en todos los municipios se abrieran primarias, que a las niñas se les adiestraran en oficios, para que en el matrimonio pudieran enfrentar cualquier adversidad, que a los infantes se les enseñara a plantar árboles, y poblar con ellos camino y paseos. Sostenía que en los municipios se abrieran bibliotecas. Concibió tres factores para el bienestar de la población: La tierra, el trabajo y la moneda. Fue el primero en proponer un proyecto de ley agraria.

Propuso hace 200 años regular los salarios para servidores públicos, el sueldo entre un maestro rural y el presidente de la República iría de 600 a 3 mil pesos, esto es solo 5 niveles entre ellos. Habló de crear un Banco Central para apoyar sectores productivos, de combatir los monopolios y el contrabando, de la soberanía popular, y que la política debería generar bienestar para la gente.

Por su inteligencia impar, sus aportaciones, visión y compromiso social, a partir de ayer la Biblioteca Pública, de Movimiento Ciudadano se llama en su homenaje, Dr. Francisco Severo Maldonado.