Esquizofrenia electoral

Un abrazo solidario a Carlos Reyes Guízar.

 

Aunque todavía estamos en la primera fase de la precampaña, ya se vislumbran algunos rasgos que seguramente marcarán la campaña.

La lluvia de denuncias presentadas ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) en tan poco tiempo de parte de distintos institutos políticos, demuestran el grado de esquizofrenia y el miedo de los partidos tradicionales a perder su status quo. Adicionalmente, la rapidez y la cantidad de reclamos presentados ante la autoridad, ha propiciado muchos errores e inconsistencias en las medidas que ha emitido el IEPC, a través de la Comisión de Quejas y Denuncias.

Por ejemplo, en la medidas impuestas contra Movimiento Ciudadano por presuntamente violar la ley electoral en algunos espectaculares y en unas calcomanías, está debidamente comprobado que las prisas produjeron errores básicos de omisión en la resolución ya que los espectaculares y las calcas cumplen con los requisitos legales.

La denuncia del PRD ante el IEPC en contra de los aspirantes del PRI y de Movimiento Ciudadano a la presidencia Municipal de Guadalajara por llevar a cabo acciones de precampaña donde se difunden mensajes a la población en general y no a sus militantes y simpatizantes, pretenden poner en el mismo nivel a dos personas que representan cosas evidentemente distintas.

En el caso de las actividades de pega de calcomanías y de visita a colonias de Guadalajara que ha hecho Enrique Alfaro en estas primeras semanas de precampañas, se ajustan al espíritu de la Convocatoria de Movimiento Ciudadano para elegir a sus candidatos.

En ella, se establecen como actividades de precampaña las reuniones públicas, asambleas, marchas, dirigidas a afiliados, simpatizantes o al electorado en general “con el objetivo de obtener su respaldo para ser postulado como candidato o candidata a los cargos”.

Además, en el ánimo de respetar a los ciudadanos, Alfaro ha anunciado que realizará únicamente los fines de semana actividades de pega de calcas en cruceros para no entorpecer la vida cotidiana de los tapatíos.

Este último episodio refrenda una tesis que los hechos se empeñan en corroborar. Los demás partidos, incluidos el PRD y el PAN, le están haciendo el trabajo sucio al PRI. La estrategia se basa en denostar a un candidato correcto y ponerlo al nivel de otro que busca afanosamente publicidad a costa de violar la ley, al tiempo que se desalienta la participación ciudadana.