Cambio de ciclo

A Hugo Luna Vázquez

No hay ciclo que no llegue a su fin. Ni etapas que terminan y que luego entran en pausa para luego volver a empezar. Hace una semana, Hugo Luna decía adiós a su trabajo como Coordinador Operativo de Movimiento Ciudadano para dar lugar a Guillermo Medrano.

Hugo, un hombre al que muchos le cuestionaban su perfil técnico sobre el político, derribó varias creencias y convirtió a una expresión relativamente nueva y pequeña, en la mayor fuerza política de Jalisco. Un logro que no es menor, sobre todo de alguien que cuenta con un perfil que muchos mal llamaban "técnico".

Lo que logró Hugo, quien ahora es Jefe de Gabinete de Alfaro, tiene tintes destacados. Con trabajo, estrategia e inteligencia, logró posicionar un partido con una estructura mucho más pequeña que la de los partidos tradicionales, con menos medios económicos, y lo convirtió en un protagonista de la vida pública de Jalisco y de México. Con sus resultados Hugo hizo historia.

Hay otro cambio de ciclo que me incumbe personalmente; a invitación de Alfaro y con el aval de todos los regidores, asumí la tarea de Secretario General del Ayuntamiento, por lo que será complicado continuar con éstas colaboraciones semanales y creo ha llegado el momento de poner en pausa mis columnas, no sin antes hacer un reconocimiento público a MILENIO por haberme dado la oportunidad de publicar en sus páginas.

Mi relación con este diario no es nueva y data de hace muchos años. Aunque he mantenido diferencias con la línea editorial del periódico, reconozco que los editores me han permitido ser siempre plural y me han dejado escribir respetando íntegramente mi libertad de expresión de cualquier tema relacionado con la política del estado y nacional. Creo firmemente, que los impresos juegan un papel fundamental en la vida democrática del país y que, más allá de la consabida crisis que atraviesan los medios escritos en el planeta, continúan jugando un rol fundamental para la construcción de una mejor sociedad.

Mi reconocimiento y agradecimiento a los editores: Jorge Zepeda, Diego Petersen y a Jaime Barrera; a todos los que forman parte de MILENIO. Un saludo también a los lectores que se tomaron el tiempo de leerme cada sábado. Recuerden, amigos, que esto no es un adiós, sino un hasta luego. Es un cambio de ciclo.