Buen inicio

La insensibilidad de los políticos con respecto a la realidad de la mayoría de los ciudadanos ha sido una de las grandes desgracias de este país. Mientras los gobernantes se rodean de lujos, hacen viajes al extranjero acompañados de cientos de personas y tienen gastos suntuarios, los ciudadanos se enfrentan a una realidad totalmente distinta.

Hace apenas dos días, el Coneval reveló que en México hay 55.3 millones de pobres y que en Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá y Tlajomulco hay 1 millón 542 pobres y 127 mil, 144 viven en pobreza extrema. Esa es nuestra realidad; la población ha perdido poder adquisitivo en las últimas tres décadas y por si fuera poco, tiene que padecer el aumento de precios en bienes, servicios e impuestos.

Por eso, la petición de los alcaldes electos del Partido Movimiento Ciudadano (MC) en el Área Metropolitana de Guadalajara de no subir las tarifas del predial y del agua para el próximo año, representa una oportunidad para que regrese el sentido común a las administraciones públicas y prevalezca la sensibilidad ante la difícil situación económica que atraviesa la mayoría de las familias.

Durante años, se creía que la única manera de aumentar los ingresos era cargándole la mano a la población aumentando los impuestos, diciéndole a la gente que se ajustara el cinturón, que era importante hacer sacrificios, pero en los discursos nunca se mencionaba la palabra austeridad, ni la responsabilidad administrativa.

La gente ya no cree a los gobiernos que aumentan los impuestos (en 9 años el predial ha subido 130 % en promedio en los municipios metropolitanos), pero que no mejoran la prestación de sus servicios.

Si Guadalajara decide no aumentar el predial dejará de ingresar 30 mdp de pesos el próximo año, una cifra considerable, pero menor si se compara con los 100 millones adicionales que puede ingresar si hace una política de recaudación más óptima, si cobra la cartera vencida con eficacia, si aumenta la base de contribuyentes y ni que decir de los 600 millones extra que puede conseguir mediante políticas de austeridad y de combate a la corrupción.

Los alcaldes electos de PMC ya han dado muestras claras de que se puede gobernar bien y obtener  recursos adicionales sin subir impuestos, ni dañar la economía de la gente. Buen inicio el de ellos.