Historias con zapatos

Más allá de una condena

Posiblemente el sacerdote Raúl Villegas Chávez sea víctima y victimario por lo que fue  juzgado y sentenciado a 90 años y siete meses de prisión solamente como un delincuente más.

Al parecer durante el juicio y finalmente su sentencia no se consideró como patológico el proceder de Villegas Chávez y no se le otorgó el beneficio de un tratamiento psiquiátrico para paliar, en alguna medida, su condición humana y de esta manera poder  sobrellevar una condena donde quedará recluido en prisión por el resto de su vida.

Por los datos que arroja la información vertida en diversos medios de comunicación, en el caso de Raúl Villegas, se puede deducir, de manera superficial, la existencia de una  falta de control de sus impulsos sexuales,  una distorsión de su visión sobre la sexualidad y una actitud enfermiza que provocó la repetición convulsiva de sus actos. El aplanamiento afectivo que mostró al momento del dictado de la sentencia, señalado en alguna nota periodística,  se afirmó  que de su parte no hubo algún gesto ni de arrepentimiento ni conmoción por el hecho, y lo anterior es un dato más que puede confirmar su estado de salud mental.

La misma institución eclesiástica a través de un vocero, simplemente afirmó aproximadamente, que la reclusión de Villegas Chávez también le serviría de cura. Lo cual está alejado de la realidad que se vive en los centros penitenciarios. Y la pregunta es dónde se puede ubicar la prédica religiosa de la salvación del alma si la iglesia a la que perteneció no apela ante las autoridades el posible internamiento médico de Raúl Villegas, o por lo menos la realización un tratamiento psiquiátrico.

El mismo énfasis tanto de  abogados como de autoridades para castigar los casos de pederastía, se debe tener para resolver, la situación que sufren tantas personas, y no solamente atender casos relevantes como el de Villegas Chávez.