Historias con zapatos

La paja en el ojo ajeno

Es evidente el error y la equivocación de la Iglesia Católica mexicana quien a través de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM)  respaldará las marchas a nivel nacional en contra de la iniciativa presidencial que pretende reconocer constitucionalmente el matrimonio y la adopción infantil  entre personas del mismo sexo.

La postura de la Iglesia Católica es lesiva porque va en contra de los derechos humanos más elementales, cuya Comisión Nacional debería intervenir para impedir que este nuevo brote de inconformidad suceda. La intromisión por parte de la institución religiosa referente al empleo de la libertad personal para vivir a conveniencia propia mientras no se dañen los intereses de terceros,  consagrada constitucionalmente, es agresiva y absurda porque no tiene justificación alguna y adolece de prejuicios ideológicos y religiosos.

Algunos senadores del Congreso nacional, evaden el tema legislativamente al minimizar la importancia de la citada iniciativa, argumentando que es un asunto que “ni siquiera forma parte de la agenda que abordará la reunión parlamentaria”, como lo señala la senadora Lilia Merodio, añadiendo que “nosotros como Legislativo, tenemos que trabajar para las mayorías de este país”, dijo. Con estos argumentos también falaces, los políticos no desean tener entre sus manos “la papa caliente” que significa la implementación de una iniciativa, que en sí, se torna difícil por las implicaciones que conlleva por la mentalidad de la población de nuestro país. Sin embargo, la iniciativa presidencial es clara y objetiva, nada tendenciosa. Simplemente apela al respeto de la dignidad del ser humano en procurar  su plena realización vital.

Antes de alentar prejuiciosamente la promoción en el rechazo a las formas de convivencia de las parejas homosexuales, la Iglesia como institución debe atender asuntos propios tan delicados como la crisis del celibato, la pedofilia y la vida heterosexual dentro  del sacerdocio.

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación CNTE, decide no regresar a clases con motivo  del inicio del periodo escolar, dejando de atender a miles de niños mexicanos en edad escolar.


Es la manera de aplicar

Su “Reforma Educativa”     

Haciendo de ella una práctica lesiva

Al decidir faltar

Como  costumbre sedicente

Que no es de extrañar

Pues son “maestros” de la CNTE.