Historias con zapatos

¿Quién mece la cuna?

Alguien quien tiene el poder para someter a sus decisiones tanto al ejecutivo como al legislativo estatal; él, o algunos más, que llevan como consigna emblemática, a toda costa, la sobrevivencia de la Expo Bicentenario y no soportan la frustración y confunden, como diría Jorge Ibarguengoitia, “lo grandioso con lo grandote”, han llevado a que exista un déficit por 132 millones del erario público que tiene a cuestas la citada institución.

Lo anterior  no sólo afecta a la Secretaría de Turismo quien dejará de utilizar la octava parte de su presupuesto para ser empleado en este año por la Expo Bicentenario, sino también al Instituto de la Cultura del Estado de Guanajuato, de quien  no creo que por sí mismo, para la elaboración y la realización de un proyecto cultural  gaste los 4.8 millones de pesos que costó al gobierno de Guanajuato, exhibir en la Expo la réplica de la “Sábana Santa”.

Nos dejaría muy molestos y apesadumbrados saber para qué otros fines más útiles y beneficiosos pudieran haberse utilizado los cuantiosos recursos económicos que casi a fondo perdido ha tenido la Expo Bicentenario, siendo Guanajuato una entidad pobre y con la amenaza de un recorte presupuestal que la federación infringirá a su gobierno por causa en parte, en la baja en los ingresos por la venta de exportación de los recursos petroleros.

Por otra parte, la infraestructura cultural en el Estado se encuentra paralizada por falta de crecimiento desde hace algún tiempo. No hay recursos suficientes  para emplearlos por ejemplo, en habilitar en León, la llamada “Plaza de Gallos” y convertirla en un centro para la promoción cultural. La adecuación del inmueble que ocupará como recinto definitivo el Museo de la Ciudad de León, lleva un atraso de tres años por la carencia de recursos económicos municipales suficientes para el caso.