Historias con zapatos

Una más

Mientras que la vida sea para él y para quien esto escribe, no dejaré de sorprenderme ni de comentar las declaraciones de Vicente Fox siempre polémicas por sus contenidos. Algunos dirán que no se puede esperar otra cosa diferente que de él provenga, y que es tedioso volver a tratar el asunto, sin embargo aún nos queda la intriga  sobre el origen y la finalidad de su proceder.  

En todo su actuar puede ser  notorio que Fox vive en una realidad aparte, quizá en la quinta dimensión donde si le aceptaría como auténtica la confesión donde declara  que como promotor de un fondo de inversión por 500 millones de dólares para financiar la participación privada en la industria petrolera mexicana, él no tendría ningún provecho económico y que sólo su ganancia será tener la satisfacción de “estar haciendo cosas por mi país”, según  una de sus afirmaciones.

Pero de dónde provienen los recursos económicos que se utilizan para establecer relaciones con aquellos futuros inversionistas. Que acaso esos gastos se irían, como dicen los empresarios “a un fondo perdido”; quién se lo va a creer, o probablemente estamos presenciando el resurgimiento de un nuevo miembro de las “hermanas de la caridad”?

Vicente Fox, como ex presidente de México, se encuentra en el otro extremo de una actuación que en algunos casos,  para aquellos que dejaban el ejecutivo nacional, era quedarse en “el discreto encanto de la burguesía” y aparecer públicamente, de vez en cuando, como miembros  de asociaciones sociales y culturales, además de asistir rigurosamente a los informes anuales del mandatario en turno.  

Qué inversionista nacional o extranjero al pretender participar como accionista del citado fondo le negaría un voto de confianza y su aportación a Vicente Fox, dado el conocimiento que se tiene  del  peso político con el que todavía cuenta.

Fox dio pie para quedar en buenos términos con el gobierno actual  desde que hizo público su voto favorable  por Enrique Peña Nieto  antes de hacerlo posiblemente efectivo en las urnas.   

Otra de las probables sorpresas que en el futuro nos puede deparar Fox, quizá sea el anuncio de sus inversiones en el comercio de la marihuana en la Unión Americana; qué lugares les gustan: Colorado o New York, este último con apertura para la venta del estupefaciente sólo con fines medicinales.