Historias con zapatos

La espiral de la deuda pública

De nueva cuenta es noticia preocupante el endeudamiento financiero contraído por las entidades gubernamentales del país pues existe como lamentable evidencia, que los montos de las deudas rebasan las percepciones de los ingresos propios vía recaudación estatal o municipal.

Los porcentajes del comparativo son de escándalo. Por ejemplo el estado de Michoacán que tiene una deuda actual de 17 mil millones de pesos, es superior en un mil 54% a los ingresos propios que recauda. Una parte del total de los recursos que tiene a la mano el gobierno michoacano proviene de las transferencias federales como participaciones y aportaciones, de las cuales la ley impide que sean usadas para el pago de la deuda pública.

Algunas entidades gubernamentales, con la obligación a transparentar sus finanzas, en relación al comparativo de la deuda respecto a los ingresos propios, aun no lo han hecho. Asimismo no creo que exista tanto en la Ley de Deuda Pública emitida por el Congreso de la Unión algún artículo o fracción que señale la suspensión temporal del servicio de la deuda, hasta no liquidar la ya contraída. Al menos en la Ley de Deuda Pública del Estado de Guanajuato, es inexistente tal enunciado. 

Otro de los aspectos desconcertantes de la citada ley a nivel federal es el comprometer al pago de la deuda pública estatal o municipal, los ingresos propios, presentes y futuros. Como es ya  crónico, que las nuevas administraciones gubernamentales siempre “paguen los platos rotos” de las entidades salientes.

El pago de la deuda pública con los ingresos propios de las entidades de gobierno, probablemente afecten la liquidez de los mismos para sufragar el costo de los servicios más elementales,

¡A dónde iremos a parar!