Historias con zapatos

El celibato en tela de juicio

La promoción hacia  cambios significativos dentro la Iglesia Católica propiciados por el Papa Francisco Bergoglio,  ha motivado  volver a plantear temas polémicos y cruciales, como es el caso del celibato sacerdotal. El cual, según los analistas, no ha sido ni bíblica ni tradicionalmente un precepto obligatorio para la condición del sacerdocio.

En el nuevo Testamento, dentro de las recomendaciones que el apóstol Pablo de Tarso hace a Timoteo, señala que “es necesario que el Obispo sea irreprochable, casado una sola vez, casto, dueño de sí, de buenos modales, que sepa gobernar su propia casa y mantener a sus hijos obedientes y bien criados, pues si no sabe gobernar su propia casa ¿cómo podrá gobernar la asamblea de Dios?. El sacerdocio ejercido en unión conyugal fue una práctica que permaneció hasta el siglo XV, no obstante a que el Papa Calixto II en el Concilio De Letrán efectuado en el año de 1123 promulgara el celibato como requisito para todo el clero católico.

El tema del celibato sacerdotal salta ahora a la palestra a raíz de la conmovedora misiva enviada al Pontífice Francisco por un grupo de mujeres italianas que viven en una unión conyugal oculta con algún sacerdote católico. En el escrito, autentificado por los datos de una de las signatarias, se manifiesta el deseo de vivir plenamente una relación de amor con un sacerdote. Argumentando a favor del matrimonio con un ministro de la Iglesia Católica, que el servicio que tienen confiado los sacerdotes será mejor por alguien que no ha tenido “que renunciar a su vocación al amor conyugal unido al sacerdotal, ya que sería apoyado por su esposa y sus hijos”, afirman.

Según Philp Jenkins, tratadista en asuntos católicos, señala que durante los últimos veinte años el clero católico célibe es el más propenso a involucrarse en conductas sexuales inapropiadas,  lo cual  ha puesto en crisis un celibato que ya no tiene fundamentos para sostenerse.