Historias con zapatos

Sobre abuso no hay engaño

El “abusómetro”, medio que nos informa a cada instante sobre el dinero que se desvía y roba del erario público sobre los recursos económicos destinados a la educación en México, debería ser empleado también para saber lo de otras fugas  económicas  en las Secretarías de Estado, haciendo énfasis en las de Salud, Desarrollo Social,  Hacienda y las Cámaras que conforman el Congreso de la Unión. Y por qué no, en los Gobiernos y municipios de las entidades en nuestro país.

 Los datos que hace públicos la asociación “Mexicanos Primero” mediante el análisis del 16 por ciento de la información sobre las cifras oficiales del Censo Educativo elaborado por el INEGI en el 2013, nos llevan a un asombro que llega hasta el desconcierto y la pesadumbre. En un país con el cincuenta por ciento de la población en situación de pobreza, unos cuantos mexicanos de los llamados “maestros” que están en alguna comisión sindical, trabajan en otras partes o sencillamente son “aviadores”, se quedan con 95 millones de pesos diarios. 

 La anterior suma millonaria que dando un total, se encuentra alrededor de los 35 mil millones de pesos anuales, puede ser el fondo de la pugna que mantienen las delegaciones sindicales tanto del  SNTE como de la CNTE en el Estado de Oaxaca en contra  de la Reforma Educativa, que entre otros asuntos, de ser aceptada por el Congreso local oaxaqueño, tocará al corazón de las finanzas sindicales, de unos ingresos mal avenidos.

  Es difícil y resulta imposible que un gobernador como Gabino Cue, pueda atajar de inmediato en su entidad, dicho dispendio de recursos, en lo que corresponde a Oaxaca sobre los Recursos del Fondo de Aportaciones a los Estados para la Educación Básica y Normal (AEB), que para todas las entidades son de  300 mil millones de pesos y cuyo 90 por ciento cubre sólo el pago de nóminas para los maestros. El ejercicio de equiparar el dispendio de recursos económicos, con lo que se puede hacer, si los mismos se emplearan de la mejor manera posible, se dio  cuando el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica gastaba en la compra de armamento militar para sostener la guerra de Viet Nam. El escritor colombiano Gabriel García Márquez, dijo en una tribuna, en ese entonces, que  con el costo de tantos misiles se podía alimentar a toda la niñez latinoamericana por muchos años. Así “Mexicanos Primero” dice en su análisis, entre otras cosas, que con los mil noventa y nueve pesos que se pierden por segundo, se puede alimentar a doce millones de niños dentro del sistema escolar ¡cada día!