Historias con zapatos

Publicidad oficial

Es una manera ya inveterada que los gobiernos de nuestro país, a todos los niveles, gasten cuantiosas sumas económicas para hacer del conocimiento  público  sus acciones a través de los medios de comunicación,  utilizando una parte significativa de su presupuesto y dando  sobornos a editores y periodistas. Y aún se han atrevido  publicar el hecho de supuestas obras de infraestructura que no se concluyeron, anunciándolas como realizadas, y obras físicamente inexistentes  que realmente sólo quedaron en un proyecto o en el deseo de la población demandante.

Si a los titulares y subalternos de todas las dependencias oficiales les pagan por hacer el trabajo que se les ha asignado, por qué tienen que anunciarlo como si fuese un logro personal.  ¿No será  motivado por  egoísmo y narcisismo, el tener a costa del erario público, escenarios públicos en pro de forjar su carrera política.

De aceptarse el pago por publicidad sobre las acciones que emprende el gobierno, éste solamente debería  hacerse a favor de la promoción del sector salud, la educación pública, las contribuciones hacendarias y las campañas en electorales.   

Dentro del presupuesto para el 2014, el gobierno federal tiene contemplado  un gasto de 2 mil 116 millones de pesos en publicidad, y diversas organizaciones opositoras a la medida argumentan que la citada cantidad corresponde al presupuesto que  pretende recortar el gobierno federal a la asignación presupuestal de las universidades de todo el país por la suma de 2 mil 200 millones de pesos.

Otro de los reclamos que le hacen al gobierno y en particular al jefe del ejecutivo Enrique Peña Nieto, es no haber cumplido la promesa de  establecer una política para la regulación y control del gasto en publicidad. Propuesta que Peña Nieto anunció ante las críticas por los excesivos gastos publicitarios durante la campaña del PRI que lo postuló como candidato a la Presidencia de la República y desde el inició su precampaña  siendo aún gobernador del Estado de México.

Tan evidentes fueron los gastos excesivos que se realizaron durante la citada precampaña, que en tono de broma, algunos auguraban que Peña Nieto al iniciar su mensaje en su toma de protesta como mandatario, diría: “Honorables representantes… de los medios de comunicación”.