Historias con zapatos

PRETEXTO

Es evidente decir, pero necesariamente reafirmarlo,  que tanto los aproximadamente ciento cincuenta miembros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), como los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) han tomado como pretexto la causa por  la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa para caer en la extrema violencia en diversas ciudades del país, causando innumerables pérdidas de un patrimonio que, finalmente, es de todos los mexicanos.

El caso de Ayotzinapa para los integrantes de ambos gremios,  sólo es un membrete  bajo el cual  se escudan para ocultar el interés en conservar sus privilegios. Con las violentas movilizaciones, los líderes que los encabezan, únicamente pretenden quebrantar la voluntad del gobierno para éste no deje de  otorgarles  los cuantiosos dividendos económicos que hasta ahora  perciben.

Ambas organizaciones ya no presentan propuestas, ni solicitan la apertura de un diálogo para la conciliación de intereses magisteriales, solamente portan palos y piedras, destrozando y quemando cuanto objeto se encuentran al paso. Eso sí, no dejarán, por el citado pretexto u otros motivos, los que se les ocurran,  percibir puntualmente su salario quincenal y  para el fin de año, su aguinaldo y otras prestaciones asignadas.

 En el  supuesto caso de que los mentores involucrados en actos de violencia retornaran a las aulas, ¿será posible considerarlos  como aptos para la enseñanza y el trato con la niñez y juventud de nuestro país, después de destilar tanto veneno y odio con sus agresiones? ¿Anímica e intelectualmente estarán capacitados para formar cívicamente al alumnado, si  no existe, ni por asomo, algún ejemplo con qué predicar. Personalmente me daría miedo dejar a un hijo en sus manos.