Historias con zapatos

Nacismo a ultranza

Para León y la entidad no es novedoso que el Panismo en otras partes del país pueda estar involucrado en la formación  de jóvenes que actúen en ultraderecha política; con la existencia del “Yunque” tenemos ya un ejemplo suficiente. Sin embargo no deja de ser curioso y preocupante que jóvenes, como resultado de una formación  familiar  rígida, de doble moral, conservadora y sin  una memoria histórica, participen en la integración del Movimiento Nacionalista Mexicano del Trabajo, de corte pronazi.

 La foto que se muestra en las redes sociales de Internet, donde aparece Juan Barrera Espinoza, consejero estudiantil de Acción Juvenil del PAN en Jalisco, junto otros jóvenes,  es el burdo remedo de las actitudes que tomaron  los jóvenes nazis, llamados los “camisas pardas”, caracterizados por su violencia y crueldad en la Alemania de los años treinta y cuarenta del siglo pasado. El mismo Barrera Espinoza, con un afán de  notoriedad filial, convocó el 20 de abril del año en curso, a la conmemoración el 125 aniversario del natalicio de Adolfo Hitler.

Los atuendos, cortes de pelo, brazaletes y actitudes, quedan más para la representación de una Ópera Bufa, que como testimonio de una actividad política seria. Tales desplantes también realizados por el Fascismo italiano en su época, siempre resultaron cómicos porque imitaron de mala forma, los desplantes y actitudes épicas de los legionarios romanos en tiempo de los Césares.

Las propuestas políticas de los integrantes del Movimiento Nacionalista apuntan, según dicen, a la protección de las familias tradicionales y a la religión católica para no caer y combatir  la demoniaca tentación de aceptar el aborto, el homosexualismo y la incorporación a la sociedad de grupos marginales, como ingrediente de un racismo que está presente en sus propósitos.