Historias con zapatos

“Miénteme más…”

“…que me hace tu maldad feliz”. Uso estas palabras de la canción popularizada por el malogrado cantautor mexicano Víctor Iturbe El Pirulí, para hablar sobre la actitud masoquista que han tenido los votantes estadounidenses al elegir a Donald Trump como presidente de la unión americana, quien flagrantemente está mintiendo al pueblo norteamericano pues dice las cosas que va hacer pero no ha dicho “cómo” las va a realizar.

Las mentiras y los mentirosos en la política del vecino país, según la politóloga Susan George, forman parte de una tradición aceptada y consentida por el pueblo, no obstante a las graves consecuencias que estas han ocasionado. La cultura política en los Estados Unidos de Norteamérica “está significativamente basada en mentiras y el nuevo centro de gravedad hace cada vez más posible un extraño tipo de política. Estados Unidos puede ser un país desconcertante incluso para los estadounidenses”, afirma George.

“Todos los jefes de Estado guardan secretos y mienten con frecuencia, especialmente cuando tienen la seguridad de hacerlo impunemente. Sin embargo, ninguno —estas líneas proféticas las escribió Susan George antes de que Trump entrara en el escenario—se acerca a las deslumbrantes alturas del engaño que se han alcanzado últimamente en los Estados Unidos”, refiriéndose Susan, al presidente George W. Bush y al vicepresidente Dick Cheney, en relación a la guerra contra el pueblo de Irak.

“Lyndon Johnson y Richard Nixon fueron obligados a dejar el cargo por sus mentiras en asuntos exteriores (Vietnam) o interiores (Watergate). Ronald Reagan, aunque al final pasó raspando, pasó un periodo difícil por engañar a los estadounidenses sobre la venta de armas a Irán y utilizar los ingresos para pagar la invasión militar ilegal de Nicaragua” concluye George. Esto sin que se conociera la crisis petrolera que ocasionó por inflar los precios del hidrocarburo artificialmente.

Vistas así las cosas y conforme a lo declarado por Trump sobre las medidas que tomará una vez que arribe a la Casa Blanca, y ahora con la presentaciónde las personas que ocuparán cargos importantes en el gabinete, las cuales no se caracterizan por ser expertos y ni siquiera conocedores de los asuntos políticos estratégicos, las acciones presidenciales que emprenda resultarán difíciles y complicadas en su realización, si es que logra hacerlas o fracasar en el intento.

La persona que lustraba los zapatos del entonces gobernador veracruzano Javier Duarte afirmó que el citado político le quedó a deber doce mil pesos por pagos no realizados.


Del robo hizo un arte

Pretendiendo asemejarse con Botero

Pues Javier Duarte

Estafó en la plaza hasta al bolero.