Historias con zapatos

Luis Ortiz Macedo

Uno de los motivos importantes, entre otros más que merecen ser mencionados en esta ocasión pero que el incluirlos nos llevaría a elaborar una serie de artículos al respecto, es la relación que el doctor Luis Ortiz Macedo estableció con la Universidad de Guanajuato, la cual  justo será que le pueda rendir un homenaje para recordar su  labor desarrollada en la máxima casa de estudios.

En el año de 1963, Juan José Torres Landa, gobernador de nuestro Estado, invitó a Ortiz Macedo en pro de enriquecer  la actividad académica de la institución, para que estableciera una Escuela de Arquitectura y posteriormente un Instituto de Restauración de Monumentos Históricos, mismo que fue considerado como el primero en Latinoamérica y donde se impartió por primera vez la maestría en restauración.

Contando con el apoyo de Torres Landa, Luis Ortiz Macedo, al participar en el Comité Pro Guanajuato, desarrolló 32 proyectos urbanos para  la entidad.

En León, el arquitecto Ortiz Macedo realizó la restauración arquitectónica del templo de los Ángeles, único vestigio existente del periodo colonial mexicano. Y ya en nuestros días colaboró de manera entusiasta con el Museo de la Ciudad de León, como conferencista y expositor tanto de su obra pictórica, como de su valiosa colección artística.

Los motivos de su estancia en Guanajuato no fueron ocurrentes y actividad tampoco improvisada, pues llegó con un bagaje de conocimientos recibidos en Francia donde además de obtener la maestría en restauración de monumentos históricos, trajo consigo el mérito de haber realizado  diversos trabajos de restauración en Italia, Bélgica y España.

Una de las exposiciones que nos remiten a su pasión por la arquitectura, fue “La pluma y el lápiz del arquitecto” que presentó el Museo de la Ciudad de León contando con la colaboración del Colegio de Arquitectos de nuestra ciudad. En ella el arquitecto Ortiz Macedo propuso con el ejemplo, la necesidad de retomar precisamente el lápiz y la pluma para el desarrollo inicial de todo trabajo arquitectónico.

Fallecido en este mes que culmina, como hombre de bien, Luis Ortiz Macedo fue un ferviente defensor de la conservación del patrimonio cultural de México. Entre las múltiples obras escritas, dejó testimonio del valor arquitectónico monumental de Guanajuato, en su obra “Los Palacios nobiliarios de la Nueva España”.