Historias con zapatos

Labor política y poder

Quizá para la politóloga Susan George, el anuncio de la llegada de Donald Trump al gobierno estadounidense le causó temor y  desesperanza más que sorpresa y desconcierto; esto motivado por su conocimiento y estudio sobre la labor del movimiento derechista para obtener y ejercer, finalmente, el poder político, social y religioso de gran parte de la población de aquel país.  

La señora George, una de las principales figuras del movimiento altermundista, en su libro “El pensamiento secuestrado”, con el subtítulo “cómo la derecha laica y religiosa se han apoderado de los Estados Unidos”, plasma el proceso concienzudo, prolongado y cuidadoso que ha realizado el movimiento político “neoliberal” y  “neoconservador” iniciado aproximadamente desde la época de los años 70’ y apoyado en su  totalidad por el Partido Republicano, para orientar a su favor, las conciencias de la población en todos los estratos sociales en aras del establecimiento de un Estado gubernamental autoritario, antidemocrático, oligárquico, controlado por la iniciativa privada.

Las consignas son que el mercado, como elemento base de la economía, es preferible a la regulación e intervención del Estado. La empresa privada supera al sector público en criterios de calidad, disponibilidad y precio. Es normal que la salud y la educación pueden ser lucrativas, siempre y cuando sean  manejadas por la iniciativa privada. Si las personas son pobres, solo pueden culparse a sí mismas, porque el trabajo duro siempre es recompensado. La desigualdad es inherente en cualquier sociedad y probablemente es genética, cuando no racial. Postulados que son apenas la punta del iceberg de algunas de las propuestas “neoderechistas” las cuales palidecen ante otras acciones más profundas y determinantes que han contado con el fuerte financiamiento de las Fundaciones Bradley, Ollin, Smith-Richardson, CharlesKoch, entre otras más.