Historias con zapatos

Intolerancia

De una contienda electoral reñida y que causó serias divergencias entre la población, ahora surge en suelo estadounidense una situación beligerante xenofóbica en contra de los mexicanos y suramericanos, afroamericanos, musulmanes y judíos residentes, la cual  quizá se acentuará con  el arribo al poder de Donald Trump. Es posible que esta situación sea producto de las nefastas declaraciones que a través de sus discursos realizara el ya futuro presidente de aquel país,  a lo largo de su campaña política.

Lo anterior tiene ciertas semejanzas con lo acontecido en Francia por el surgimiento de las diferencias religiosas durante el siglo XVII, mismas que motivaron al pensador Francisco María Aurent, mejor conocido como Voltaire, la elaboración de una serie de ensayos reunidos en su “Tratado sobre la Tolerancia”.

En una de las ediciones del citado texto, su prologuista, Mauro Armiño, al describir el panorama político-religioso de la época, nos dice que “las diferencias religiosas surgidas en Francia poco después de que Lutero diera inicio a las reformas protestantes habían ido estragando el tejido social francés” y “muchos de los partidarios de la religión reformada (protestante) en sus distintas variantes, habían tenido que convertirse (al catolicismo)- de manera ficticia, o por compra, o por la fuerza: las compañías de dragones (militares) cometieron saqueos, violaciones y robos entre la población no adepta a la religión oficial.

En el caso de esta aversión a la gente que no es blanca y anglosajonanorteamericana, denominada “suprematista”, los pobladores de otras razas que hoy habitan en aquel país,  no tendrá la posibilidad de convertirse a una religión como condición de permanecer en él, sino salir forzosamente o verse limitados en su forma de vida por las restricciones impuestas de un gobierno intolerante que ha tomado la medida discriminatoria con tintes cuasi religiosos.

También Mauro Armiño, citando al mismo Voltaire, dice que con la imposición por parte del gobierno francés de profesar la religión católica, “… Francia sufrió una de las grandes desgracias de su historia, porque esa exigencia supuso la salida de un gran número de artesanos excelentes, la quiebra de manufacturas y el éxodo de buena parte de la riqueza francesa que emigra con sus propietarios, a Holanda, a Alemania, a Inglaterra donde la tolerancia y la razón han progresado mucho…”, así afirmó este precursor del liberalismo.