Historias con zapatos

Historias con zapatos

Puede considerarse como equivocado el otorgar un subsidio por el municipio de León a las empresas de espectáculos que presentan a los artistas Miguel Bosé, Joaquín Sabina y Lila Downs en nuestra ciudad.

En primer término, las citadas empresas sólo hacen negocio con las giras que organizan a nivel internacional, sin promover realmente la cultura. Los  recursos económicos obtenidos van a parar a los bancos extranjeros y ni por asomo las utilidades se reinvierten en nuestro país. Dicho subsidio tampoco se ve reflejado en un menor costo por la venta de boletaje para el público. También es difícil que exista una gran derrama económica a favor de empresas hoteleras y restauranteras de nuestra ciudad por la asistencia de un público foráneo, puesto que las mismas actividades se presentan en otras ciudades circunvecinas como Aguascalientes y Querétaro.

Con la suma de 194 mil 880 pesos, otorgados en subsidio, se puede dar trabajo aproximadamente por dos meses, a los artistas locales que por su buen nivel formativo, quienes, además de actuar en restaurantes, cafés o bares para ganarse la vida, estarían en la mejor disposición para preparar programas artístico- musicales y presentarse en diversos foros locales y foráneos.

En León existe una pléyade de guitarristas, cantantes, pianistas y otros intérpretes más, que sobreviven con los recursos que obtienen de la enseñanza musical en escuelas y academias, sin poder forjar una trayectoria artística por la carencia de un patrocinio. Dichos artistas no figuran en los programas culturales del Forum Cultural Guanajuato o en los del Instituto Cultural de León. Los artistas locales no quieren que se les regalen recursos económicos por su participación, sólo desean ser contratados y que la parte contratante, al presentarlos públicamente, recupere su inversión. 

Ante la falta de oportunidades de desarrollo en nuestras latitudes, algunos artistas leoneses han decidido emigrar a otras ciudades mexicanas y de otras naciones, y en algunos casos, radicar definitivamente en ellas. Otros más han regresado a México por la falta de recursos para seguir sus estudios en el exterior, y los que permanecen en escuelas de música y conservatorios de Europa y Norteamérica, subsisten gracias a los sacrificios que hacen sus padres o parientes para apoyarlos económicamente.

No es ninguna novedad que el municipio entregue subsidios o deje de percibir ingresos por concepto de pagos fiscales en la presentación de espectáculos. En otras administraciones municipales, los empresarios artísticos, arropados por los partidos políticos, principalmente por el PAN y el PRD, simplemente no pagaron impuestos y el municipio perdió cuantiosas sumas, caso sobre el cual presuntamente se investigaría para aclararlo, cosa que no sucedió.