Historias con zapatos

Ganones

Entre el dinero que reciben por las extorsiones llamadas públicamente “mochadas”, los altos salarios, las  aportaciones extraordinarias y el pago por un aguinaldo en puerta, cuya percepción sobre la cual no  pagarán impuestos, los integrantes del Congreso de la Unión, pueden holgadamente celebrar gustosos las ventajas de estar en el presupuesto federal  y no vivir en el error.

Lo anterior  así mismo,  es el caso de Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, quien también engordará su bolsillo al recibir como aguinaldo la suma de 886 mil pesos, que según las opiniones, será el más alto de toda la administración pública nacional. Y para festejar ésta jugosa percepción económica se unen a Carstens en fila, como en una graciosa “trouppe” circense con gorros y silbatos, otros altos funcionarios de Banxico, quienes en total percibirán como aguinaldo y canasta navideña, la cantidad aproximada de tres millones trescientos ochenta mil pesos.

Para incrementar nuestra pena y preocupación, cada uno de los altos funcionarios de los institutos autónomos del gobierno federal, percibirán más de dos millones de pesos anuales por el ejercicio de sus funciones para el 2014. Y no hablemos de los magistrados del Tribunal Superior de Justicia del país, quienes quedarán consagrados para el próximo y los otros años por venir, como los “ganones” en éste que podría ser dispendio presupuestal, para llamarlo denostativamente de alguna manera, pues  todos exceden a un pago justo por los servicios prestados.El monto de la percepciones salariales y los estímulos económicos que otorgan el gobierno federal y  algunos gobiernos estatales a los servidores públicos, cuando éste rebasa la finalidad de una justa y adecuada retribución, no corresponde al ejercicio de una ética social, dado que  se encuentran en el desempeño de una función pública y los pagos que se les hace por su labor son realizados con el dinero que entrega el pueblo mexicano  al gobierno a través de los impuestos.

Ahora, en qué parte podemos colocar el énfasis que el gobierno de México hace sobre la corrupción, la transparencia y  rendición de cuentas en el manejo de los recursos del erario y las funciones de los servidores públicos, si el mismo Estado no considera como lesivo el pago por unos servicios que no es equiparable al que perciben funcionarios de los gobiernos de otros países como reiteradamente se ha señalado. Los “ganones” llegarán a considerar en su fuero interno, lo injusto que es tener una alta retribución en un país donde la mitad de su población se encuentra en un grado de pobreza con todos sus matices  clasificatorios. 

Ante las críticas por el pago excesivo de aguinaldos, sobre todo por el caso de Carstens,  la Junta de Coordinación política de la Cámara de Diputados a nivel federal,  había decidido discutir en sus sesiones, un punto de acuerdo para la reducción de dicha  percepción y la no aceptación de bonos con motivo de fin de año, pero todo quedó en “agua de borrajas”, pues nunca el planteamiento fue sometido al pleno de la Cámara, tal vez por el temor de quedarse sin un papá Noel oficial o no caer en la mala suerte de “pegarle al gordo” porque la buena es  de pegarle al de la lotería o los pronósticos.