Historias con zapatos

Ética y educación

Quizá lo que expondré se encuentra alejado de la idiosincracia magisterial de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación CNTE, relacionado con su comportamiento ético.

Inicio mi argumento recordando lo que en su libro “El existencialismo es un humanismo” escribió Jean Paul Sartre, entre otras cosas no menos importantes,  que el ser humano  representa su existencia por los actos que realiza. “El héroe-dice más o menos- no se levanta al amanecer siendo héroe, ni reposa siendo héroe, lo es por el logro de su heroicidad al momento que esta acontece.

Y trasladando lo anterior al comportamiento de un gremio que dice pertenecer a la educación, afirmo que estos supuestos mentores, han dejado de serlo desde hace mucho tiempo al estar alejados como servidores públicos de las aulas escolares y al frente de sus alumnos. Propiamente ya no son maestros sino seres intransigentes, testarudos y violentos que quieren seguir lucrando económicamente del gobierno a costa de todos los mexicanos que pagamos invariablemente nuestros impuestos. La terquedad y sinrazón de no aceptar a toda costa una reforma educativa, los coloca evidentemente como unas personas que ajenas a su formación magisterial y la vocación que pueda existir en un auténtico forjador de aprendizaje y conocimiento en los seres humanos.

Las verdaderas luchas del hombre se forjan desde la trinchera, los paros y plantones magisteriales debieron ocurrir dentro de las aulas. De esta manera hubieran conseguido el apoyo no solamente de los padres de familia de los educandos, sino de la población en general, a la cual han dañado irremediablemente sangrando la economía de los que menos culpa tienen en el conflicto. Una población regional en situación de extrema pobreza en Oaxaca solo tendrá alimento para ocho días o menos. En la capital de la entidad han dejado de trabajar cientos de personas del sector turístico por la situación que se vive.