Historias con zapatos

DesORDENADOS

El tema de las adicciones humanas es un asunto  universal que debe  ubicarse como uno de los principales problemas de Salud Pública para los gobiernos y la sociedad del orbe debido a los excesos  que actualmente han llegado los  adictos a todo tipo de cosas.

 Entre dichos adictos se encuentran los dedicados, ya no al uso, sino al abuso de los actuales dispositivos tecnológicos, entre ellos:   ordenadores, llamadas erróneamente computadoras, teléfonos móviles, táblets, videojuegos, I pods y otros artefactos más.

 El abuso de los dispositivos tecnológicos causa en el ser humano depresión, aislamiento social, ansiedad, angustia, cambios en los patrones de sueño, pérdida de placer, o síntomas físicos como tendinitis, mareos, daños a la visión, hipoacusia (sordera), sobrepeso y obesidad. Entre los trastornos mentales se encuentra la llamada cibercóndria que es una variante de la  hipocóndria, sobre la cual, la persona vive sugestionada porque cree  padecer los síntomas de las enfermedades que conoce a través de Internet. Otro de los padecimientos que sufre el 70 por ciento de los usuarios al teléfono móvil, de tipo alucinatorio, es el síndrome de la llamada imaginaria, la cual suponen haber recibido sin que esto ocurra.

 De los 46 millones de personas con acceso a Internet en nuestro país, el 35.3 por ciento son niños y jóvenes entre 6 y 17 años de edad, mismos que se encuentran conectados al servicio un promedio de cinco horas diarias.

Entidades del país como Nuevo León, Distrito Federal, Sonora y Baja California, son los lugares cuyos usuarios de Internet tienen una alta frecuencia de casos de ciberbullying, pornografía, captación para la trata de personas, robo de identidad o  de imágenes.

 Sin embargo, en los últimos tres años las ventas de los dispositivos tecnológicos, han reportado un incremento al pasar de un 42 por ciento a un 57 por ciento anual. La mayoría de los compradores son jóvenes.

Sospecho que el cambio de denominación del programa social “Oportunidades” al de “Prospera” constará cantidades millonarias en cuanto el pago de su promoción en los medios impresos, visuales y administrativos, mismas que preferentemente pueden servir para remediar en algo, el alto grado de pobreza que padece la población del país.