Historias con zapatos

Austeridad y anticorrupción

Establecer un recorte al presupuesto gubernamental como medida para afrontar la difícil situación económica  nacional,  es limitada, dado que mejoraría  su atención  llevando a efecto un  plan de austeridad en el gasto público y la  formalización del tan llevado y traído plan anticorrupción a nivel nacional.

Por motivo de dicha situación, el monto de cinco mil trecientos millones de pesos que otorgará el gobierno a los partidos políticos para la realización de las elecciones intermedias, debería estar  sujeto a una reconsideración para su ajuste  antes de ser entregado.

Asimismo, una drástica reducción en el costo de una publicidad para promocionar la labor  de los gobiernos estatales y municipales del país, que en el 2014 ascendió a la cantidad de 7 mil millones de pesos y del gobierno federal por 5 mil millones, aproximadamente, es una tarea urgente.

En la promoción de las acciones de gobierno se sigue la añeja conseja de que “no basta poner el huevo, sino cacarearlo”, pero la primera objeción que salta a la vista consiste en entender que si la obligación de las entidades oficiales es hacer su trabajo y que por ello se les paga con dinero público, ¿por qué es necesario divulgarlo?

Otro hecho donde se vive una realidad aparte, son los montos millonarios destinados al ejercicio legislativo de Senadores y Diputados a nivel federal. El despilfarro que se ejerce en el sector, llega al absurdo, pues  los diputados reciben la cantidad de 45 mil 786 pesos ¡por asistencia legislativa!; lo cual me recuerda a un padre excesivamente rico y consentidor que ante la rebeldía y el enojo del hijo, no solo le entrega un caramelo sino un auto deportivo para contentarlo.   

Y como remate para dar a conocer una pieza del gabinete de curiosidades de los  diputados gastones, la realización de la estatua en memoria del legislador Eduardo Neri, tuvo un costo de 2.1 millones de pesos, lo cual hubiera sido mejor dárselos a la viuda y los hijos para su supervivencia.