Historias con zapatos

¿Atención ciudadana?

Se ha juzgado como improcedente lo que cuesta actualmente al contribuyente la manutención de los 128 Senadores y de los 500 diputados que conforman el Congreso de la Unión. Sus integrantes cerrarán provechosamente el presente año con una percepción económica total de doscientos ochenta y nueve mil pesos, para cada uno de los Diputados y cuatrocientos seis mil pesos para cada Senador.

Como crítica inicial, los montos que percibirán los congresistas, son  desconcertantes por inequitativos, dado que ambas instancias se dedican sólo a labores legislativas; ninguna de las dos hace otra cosa. Otro de los aspectos  que merece  atención, entre los muchos que se pueden objetar al Congreso de la Unión, es el referente al costo del  llamado rubro de “atención ciudadana”, que según lo declaran en sus  documentos: “es el apoyo económico que reciben los legisladores para sus labores de gestoría que realizan en su carácter de representantes populares”. Cada Senador, recibe por este concepto, la cantidad de veintiocho mil ochocientos pesos mensuales, y  cada Diputado, setenta y cinco mil pesos al mes.

En el caso de los Diputados, para justificar el monto citado en su entrega y uso del recurso, sólo será suficiente “la firma del Diputado en el recibo o, en su caso, con el comprobante del depósito bancario”.

 Cantidades millonarias nos cuestan anualmente a los mexicanos, otorgar los recursos para la supuesta partida de “atención ciudadana”, mismos que probablemente sólo sirvan para inflar el ego de los congresistas, quienes, con dinero ajeno, se muestran generosos hacia sus electores, a la manera de las dádivas reales otorgadas al pueblo durante el medioevo. Pero es posible que también sean empleados para fomentar “la grilla” en  el logro de sus aspiraciones políticas, o que simplemente vayan a sus bolsillos.

 La pregunta que salta a la vista, es: ¿por qué el legislativo, atiende las funciones que deben corresponder al ejecutivo?