Historias con zapatos

Acciones conjuntas

Ha surgido a la luz pública la propuesta para ampliar la dosis de marihuana que en México de manera legal deben portar los consumidores. Sin embargo, los promotores que buscan hacer efectivo tal incremento aunque conocedores del asunto, no se por qué han olvidado que para llegar a las manos del usuario, la marihuana debe pasar por una serie de actividades que se relacionan con su producción, transportación y venta, las cuales sí se encuentran penalizadas en nuestro país.

De los expertos internacionales que han abordado el tema sobre la despenalización en el comercio de la marihuana, solamente Steve Rolls, investigador de la fundación Transform Drug Policy, sí concibe la despenalización total de la droga de manera concatenada, al afirmar que “debemos buscar la combinación de regulaciones para controlar el producto, la producción, los vendedores, los puntos de venta, el marketing, la publicidad y el acceso al mercado”, declaró.

No obstante, Rolls se ha olvidado que éste también es un asunto de salud pública y no sólo comercial. Junto con la regulación del comercio de la marihuana se debe tener en cuenta que paralelamente hacia el consumidor, surge la necesidad de establecer una política sanitaria condicionada por las autoridades, que atienda medidas de prevención hacia la población que se inicia en el consumo de la marihuana, una terapia de sanación para el habitual consumidor quien ya libre del daño, tenga la posibilidad de su reinserción social conforme al deterioro personal ocasionado en el uso del estupefaciente.

Pero quien se va al otro extremo a favor de la liberación de las drogas, es el presidente de Uruguay, José Mujica, quien dijo que la mejor manera de combatir la droga “es logrando que la venda el Estado”, lo cual parece fuera de lugar por ser impropio y hasta absurdo pues de hacerlo, todo gobierno pone en riesgo su honestidad y legitimidad. No obstante, posteriormente al discurso emitido ante la Asamblea de las Naciones Unidas, Mujica, controversial como siempre en lo que declara, reparó en lo dicho, argumentando: “ que nadie piense que Uruguay va ser un país turístico para que vayan a drogarse, no,no”, afirmó.

Una política inicial que de manera ecuánime se puede aplicar por parte de las autoridades mexicanas para despenalizar la marihuana, es permitir que el consumidor tenga los medios para su uso al cultivarla, en lo que se denomina como autoconsumo, el cual se encuentre condicionado mediante un registro de control sanitario. O que también un grupo de consumidores registrados y asociados civilmente, comercialicen el producto para otros consumidores que no tengan las posibilidades de cultivarla.