En voz alta

Fue el Estado

Los bomberos no habían terminando de controlar el incendio en lo que quedó del mercado San Pablito y Eruviel Ávila ya empezaba a marcar distancia con lo ocurrido.

En medio de la peor emergencia que ha enfrentado su administración, el gobernador del Estado de México tuvo tiempo hasta para contestar tuits y aclarar que la regulación de los "fuegos pirotécnicos" corresponde a la Federación y no a su entidad.

Así, mientras Tultepec contaba los muertos, el gobernador cuidaba su reputación.

¿Qué tipo de liderazgo busca blindarse de culpas políticas antes de cubrir las necesidades básicas de quienes han sufrido una tragedia como la ocurrida en San Pablito?

¿Qué tipo de liderazgo sienta en una mesa a familiares de personas fallecidas o de personas que continúan desaparecidas para ofrecerles un sándwich, unas papas y tomarse la foto?

¿Qué tipo de liderazgo llega a dar una conferencia de prensa en la que se promete, como siempre, coordinación y trabajo sabiendo que en México esa rutina no lleva a nada más que a la impunidad de los verdaderos responsables?

Ni la tradición ni el hecho de que la pirotecnia sea la única fuente de ingresos para los artesanos de Tultepec exime a las autoridades de sus faltas. Sobre todo en un país en el que los poderosos pasan por encima de la cultura, de la gente y de la ley cuando les resulta conveniente.

Aún no hay confirmación oficial del origen de la explosión ocurrida en el mercado de pirotecnia San Pablito, pero es claro que el gobierno del estado y los gobiernos anteriores cargan con el grueso de la responsabilidad.

Habría que preguntarse, ¿A qué tiene acceso el ciudadano promedio en Tultepec? ¿Educación de calidad, oportunidades de empleo digno, justicia?

La respuesta es a nada de esto y por eso generaciones enteras viven condenadas a jugarse la vida, dedicados a lo único que pone comida en la mesa: manipular explosivos. En este caso hasta 100 toneladas de material explosivo.

La falta de opciones es también falta de libertad. Esa es la responsabilidad que no entiende el gobernador Ávila porque, como el resto de la clase política, no ha logrado descifrar que el propósito de su cargo es servir a otros en vez de servirse a sí mismo.

@Enrique_Acevedo