En voz alta

De la esperanza al miedo

La cercanía entre el discurso con el que se despidió Barack Obama y la conferencia de prensa de Donald Trump esta semana sirve, entre otras cosas, para ilustrar el contraste entre los hombres involucrados en este inesperado relevo presidencial.

En Chicago, la ciudad en la que comenzó su carrera política, Obama presentó un mensaje inspirado en el inagotable optimismo —muchas veces injustificado— que ha caracterizado su tiempo en la oficina oval. Un discurso enfocado en el futuro y entregado con ese extraordinario poder de oratoria que por momentos recordó al Obama en campaña.

Durante el tenso encuentro con la prensa en Nueva York, Trump habló con resentimiento del pasado. El presidente electo mostró su estilo autoritario al negarle a la cadena de noticias CNN la posibilidad de hacer una pregunta por difundir un reporte que calificó como "noticias falsas". La etiqueta que él y su equipo han depositado en cualquier información con la que no están de acuerdo.

En ocho años Estados Unidos transitó de la esperanza al miedo. Del sí podemos de Obama al porque yo digo de Trump. Los estados que le dieron aquel triunfo histórico al joven senador por Illinois en el 2008 y que lo reeligieron con menos entusiasmo cuatro años después, catapultaron a un personaje diametralmente opuesto como su reemplazo. Un hombre que pretende anular el legado de Obama y que construyó su carrera política cuestionando la nacionalidad y, en ese sentido, la legitimidad del primer presidente afroamericano en la historia de Estados Unidos.

Ya mucho se ha escrito sobre el gobierno de Obama que en muchos sentidos quedó corto de las expectativas, pero una de las lecciones más valiosas de su presidencia llega con la elección de Trump como su sucesor. El desencanto con la política y la desconfianza en el sistema, erosionan la fortaleza de las instituciones y terminan por depositar las riendas del gobierno en manos de personajes que amenazan la cohesión social y la convivencia democrática.

@Enrique_Acevedo