Entre tú y yo

La sal y la pimienta: una actitud

Caminar por el sendero de la vida es disfrutar de todo lo que ésta nos ofrece, es como si estuviéramos cocinando algún platillo y le agregáramos un poco de sal, alguna pimienta, más hervor, menos caldo y un largo etcétera...
Así se presenta la vida en todos sus momentos, a veces con mucho de algo y otras con poco o nada; en ocasiones dulce y en otras amarga. Es entonces cuando la sal y la pimienta entran en acción para mejorar cualquier platillo, pues al momentos de comerlo lo disfrutaremos al máximo.
La sal y la pimienta no son otra cosa que  las actitudes que debemos tomar para enfrentar la vida con sus altibajos, por eso hay que saber elegir y sacarles el mejor provecho para obtener el mejor platillo, sean cuales fueran las circunstancias: ante una enfermedad, una pérdida de trabajo, un mal negocio, mil y una preocupaciones, pero también en medio de las satisfacciones que te otorga la vida.
 Por ello, es importante mostrar tu mejor cara y actitud para enfrentar la vida, usar en cada momento la sal y la pimienta que nos ayudarán para aprender de los sinsabores, a disfrutar de los logros, a atesorar lo que vale la pena, a pelear por lo que es verdaderamente importante, y a dejar de lado lo que no es ni significativo, ni trascendente.
Es importante no malgastar tu sal y pimienta en algo que no va a cambiar o en algo que no puedes cambiar, en desgastarte en peleas sin razón.
En esas ocasiones es mejor dejarlos para enriquecer un platillo que marcará la felicidad de las personas que quieres y te rodean, es la actitud de ver los obstáculos como pequeñas piedras del camino y no como montañas.
No olvides los mil usos que le puedes dar a tu sal y pimienta, como ayudar a quien puedas, compartiendo, recordado que no da quien tiene de sobra, sino quien desea dar apoyo, sé feliz y piensa en todos los miles de platillos con los que te has deleitado en la vida y cómo los fuiste sazonando a lo largo de ésta.
Tampoco olvides aprender cómo otros utilizan su sal y su pimienta y que al mismo tiempo debes transmitir entre la familia el cómo emplearla y, lo más importante quizá: que nunca debe faltar esta buena actitud en el diario vivir, porque la sal y la pimienta sazonan tu vida.


emilu.cazares@milenio.com