Entre tú y yo

El protocolo, garantía de éxito

Siempre que participemos en un evento, cualquiera que sea, conlleva seguir un protocolo, por sencillo que sea, y es más importante de lo que  parece. Es verdad que los protocolos  han cambiado mucho a lo largo de los años, pero cabe destacar que éstos ya se encuentran establecidos y aunque nacieron  en el mundo de las recepciones oficiales, son una herramienta indispensable en el mundo de la Dirección de Empresas, ya que se convierten en una poderosa herramienta de gestión. Por ello, voy a comentar unas sencillas reglas que no debemos olvidar. No es lo mismo un saludo informal que sirve para invitar, felicitar o notificar una determinada cuestión, que una invitación como tal, las cuales serán siempre horizontales y deberán adjuntar el tipo de vestimenta que se exige (frac, chaqué, etcétera), notificarán el evento con datos precisos, además se solicitará confirmación de asistencia.  Siempre hay establecido un orden estricto que admite pocas excepciones. Los hombres son presentados a las mujeres, los jóvenes a los mayores y quienes ostenten un cargo inferior a aquéllos situados encima de la escala de jerarquías. Al momento de saludar, gene-ralmente  se estila el apretón de manos. En cualquier caso, debe realizarse con una fuerza suficiente, pero no excesiva, y sin situar nunca la mano por encima o por debajo de la de la otra persona. Cuando entablamos conversaciones, recordemos expresarnos correctamente y la mirada es un elemento de lenguaje no verbal muy importante, pues una mirada focalizada en la frente implica autoridad, mientras que si está dirigida al triángulo formado por los ojos y la boca tiene un sentido de amistad. Si es una comida o un presidium, la distribución de los comensales dependerá de la clase de encuentro que se tenga. En las mesas rectangulares sentarán al anfitrión en la cabecera y a los dos invitados más importantes a sus lados y así sucesivamente. Si es un presidium no olvides el número impar y se sigue el mismo protocolo que en la mesa. Lo que no debes olvidar es  contar con un adecuado presente de la empresa, para obsequiar a las personalidades como agradecimiento por la asistencia. Y recuerda tres reglas básicas: sentido común, sensibilidad y generosidad esto es garantía de éxito. 


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