Entre tú y yo

Mi primera amiga de la infancia

Cuando hablamos de los amigos hacemos recuento de todos los que hemos tenido a lo largo de la vida y nos llegan los recuerdos maravillosos de las experiencias vividas, los retratos de quienes hace mucho tiempo que no vemos, de los que afortunadamente seguimos viendo, los que partieron a la casa del Señor, los que ni siquiera sabemos donde están. En fin, innumerables emociones.
Pero recordar a tu primera amiga de la infancia es algo especial. En lo particular, diría que es algo extraordinario seguir cultivando esta amistad a lo largo de la vida. Por ello, dedico mi columna a mi primera amiga de la infancia: Iliada.
Ella es todo un personaje, quienes tienen la fortuna de conocerla estarán de acuerdo conmigo, pues encajaría perfecto en las ‘Netas Divinas’. Es franca y querendona, sincera, le gusta viajar, platicar, convivir y disfrutar todo lo que la vida le ofrece.
Es privilegiada, ya que cada día que pasa es más guapa y lucidora, es en extremo amiga de la limpieza y el orden, cuenta con una familia maravillosa, es lo que llamaría una mujer bendecida por Dios.
Innumerables aventuras de las vividas a su lado podría mencionar en este espacio, tantas como la vida misma. Algunos momentos buenos y algunos no tanto, las sorpresas, piñatas, bodas, nacimientos, bautizos, primeras comuniones, quince años y tantos otros eventos y situaciones que hemos compartido.
Espero seguir cosechando esta linda y sincera amistad por muchísimo tiempo más, pues nos ha unido esta gran confianza y empatía, donde la esencia que perdura es el cariño sincero y verdadero, donde la transparencia ha sido la rama principal de la amistad, donde lo mucho y lo poco se  hacen iguales y no tienen importancia, porque cuando las personas son amigas verdaderas, esa unión perdura por siempre  y entonces los logros de una se vuelven los de la otra.
Hoy puedo decir que soy muy  afortunada y agradezco a Dios por tener la oportunidad de conservar la amistad de esta maravillosa mujer a quien le mando todo mi cariño: Iliada Pasos Pérez, mi primera amiga de la infancia.


emilu.cazares@milenio.com