Entre tú y yo

La devoción Guadalupana

Peregrinar hacia el atar de La Guadalupana es toda una devoción de los mexicanos católicos, celebramos el cumpleaños de nuestra patrona la Virgen Morena, la Guadalupana, La Morenita, reconocida por sus milagros que han  traspasado fronteras.
Desde el inicio del mes de diciembre vemos a los fieles peregrinar con devoción y alegría, caminado hacia la casa Parroquia de Guadalupe, observamos un mosaico multicolor en los rostros de los peregrinos, alegría, tristeza, melancolía, esperanza en todos estos rostros de ancianos, jóvenes, niños, adultos, bebés, las inumerables muestras de agradecimiento en flores, veladoras, caminatas, oraciones, las singulares y espectaculares danzas que se realizan en honor de la Virgen, que arrebatan cualquier mirada, todo esto en donde lo más importante es la oración, unidos por la devoción Guadalupana, aquí no existen colores de piel, de cabello o raza, no hay extranjeros ni indígenas.
No rige la moda, el  glamour, ni el  estrato social, todos son iguales ante los ojos guadalupanos, todos tienen algo que pedir o algo que agradecer, es la maravilla de la devoción hacia  la Virgen, la cual también marca tradiciones especiales de nuestro país.
Cuántos hemos disfrutado de la famosa reliquia, comida compuesta por diversas sopas de pasta y asado, la cual se comparte con todo aquel que llegue al lugar donde se está haciendo, se olvidan los protocolos de la invitación, la cantidad, ofreciéndose con la mejor  intención y con el mayor gusto, todo esto se hace para venerar la devoción,  unidos convivimos como lo que somos: hermanos de una religión, donde los ojos sólo ven la buena voluntad y el amor a los semejantes, donde nacen las ganas de dar, compartir, agradecer, de recordar a quienes no están con nosotros, de valorar a los que están todavía junto a nosotros, de apreciar a los amigos, de apoyar a quienes lo necesitan, esta es la unión que debería prevalecer no sólo este día, sino cada día del año.
Observamos que no da quien más tiene, sino quien quiere, y es que cada uno en su particular manera tiene formas de agradecer y de pedir favores a la Virgen, que algunos querrán más de lo que ya tienen, mientras otros sólo lo indispensable, pero lo importante es que prevalece la fe, la esperanza y la devoción que serán el pilar de nuestra vida. 



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