Entre tú y yo

El ‘click’ de la primera impresión

Todos cuando conocemos a alguien a simple vista sentimos un ‘click’ positivo o negativo, y esto en muchas ocasiones no es del todo asertivo, pues en este ‘click’ interactúan nuestros sentidos, y en ellos nuestros gustos y preferencias.
Por eso es tan importante dejar una buena primera impresión en las personas que conocemos. Por ejemplo, cuando vas a una entrevista de trabajo, es importante la forma en que te conduces, lo que vistes y la manera en que te desenvuelves.
Muchos estudiosos de la materia afirman que una sonrisa te da una amplia posibilidad de que se obtenga este ‘click’ positivo en tu interlocutor durante la primera impresión, pero señalan que esta sonrisa debe ser ligera y como un esbozo, es decir, no puede ser acompañada de una carcajada, sino de la mesura y los buenos modales como complemento perfecto.
Se destaca que tal vez este ‘click’ no impida que se contrate al más capaz, pero sí apoya al más agradable a la compatibilidad visual del entrevistador, aunque siempre esta la segunda oportunidad donde el desarrollo  de las habilidades se potencia.  
Sin embargo, cuando estamos en una reunión social este ‘click’ se agudiza. En cuanto llegamos al lugar donde se desarrolla la reunión, con la vista buscamos a alguien que de entre todos los asistentes nos produzca ese ‘click’ para acercarnos a platicar, conversar e interactuar.
A medida que la plática avanza y se muestran los individuos tal como son, entonces puede producirse en un breve tiempo el encanto del nuevo ‘click’ o simplemente esa buena impresión puede desaparecer.
Se dice que en algunas ocasiones el timbre de la voz puede alejar a un individuo de otro, la mirada puede ser cautivadora, la imagen física también, pero el simple tono de voz o cierta actitud puede hacernos cambiar nuestra opinión sobre alguna persona.
Debemos recordar que ese tan mencionado ‘click’ es sólo un instante y una simple impresión, que la verdadera cara de cada ser humano es el alma, la cual viene acompañada de los sentimientos, de las buenas costumbres y sobre todo de los valores, y eso es lo que finalmente logrará que el ‘click’ sea para siempre. 


emilu.cazares@milenio.com