Entre tú y yo

Tesoros de Navidad

En la víspera de Navidad, las tiendas, los centros comerciales se abarrotan, todos se preocupan por regalar presentes como muestras de cariño y entre más costoso y más grande sea el obsequio, se piensa que es mejor, por eso algunos equivocadamente  piensan que  esto demuestra mejor el cariño. Inmersos en la mercadotecnia de regalar cosas materiales, olvidamos lo valioso: el abrazo sincero, las sencillas palabras en la tarjeta del presente, la llamada telefónica, el mail con palabras sinceras, recordemos que lo que hace valiosa la época es la unión de los seres queridos, la emoción de los reencuentros, la alegría por los nuevos miembros, la tristeza por los ausentes, la cual pueda ser por no encontrarse presentes en ese momento o por haber emprendido el vuelo a la última morada. Todos a lo largo de este año hemos pasado por diferentes momentos y circunstancias, las cuales dejan huellas en nuestros corazones.
Por ello, lo importante es alimentar ese corazón, ese espíritu que es la esencia de cada persona a la que queremos y amamos y que todavía tenemos la fortuna de contar físicamente. Para algunos será más sacrificio terminar el año, pero lo importante es que esta es la oportunidad maravillosa de recomenzar.
En esta época de la tecnología, utilicemos lo que ésta nos ofrece, en la medida adecuada, mandemos un mail, watssapps, mensajes, una foto, tantas opciones,  pero lo importante es que te des el tiempo de hacer ese mensaje  especial, que dejes de lado el ‘copy paste’, que sean  tus palabras las que hablen por ti, que tus deseos tengan alas para llegar en forma particular a quienes te han acompañado a lo largo de tu vida, a quienes aún cuando no están cerca, están más cerca, para quienes merecen esa muestra de cariño sincero que recordarán más que aquel  regalo costoso, reforcemos lo importante que es una sonrisa, un beso, un abrazo, detalles que perdurarán en el recuerdo, inmortalizando el gran momento de un cariño, profundo y sincero el cual superará barreras, tiempo, distancia y será como un sello que alimenta al corazón, en cualquier época de nuestra vida, ese es el valor de dichas pequeñas muestras de cariño, que son grandes momentos que perdurarán como los tesoros de la Navidad.

emilu.cazares@milenio.com