Entre tú y yo

Rosario: Una guerrera incansable

Tan sólo escuchar la palabra cáncer nos aterra y queremos a toda costa evitar el tema; superficialmente miramos de reojo, nos agobiamos con las estadísticas y decimos ¡qué miedo! pero, ¿realmente hacemos algo? Hoy les contaré la historia de mi amiga Chayo, cuya amabilidad y vocación de servicio fue lo que lallevó a ser enfermera de profesión, a ser premiada por su dedicación y sensibilidad hacia los pacientes que atendió a lo largo de su carrera. Estos son sólo pequeños atributos  de la gran mujer que es, y yo la defino a ella como una guerrera incansable, un ejemplo de tenacidad y fortaleza, cuya historia comienza cuando un buen día ella se exploró los senos, (como debemos hacerlo todas cuando menos una vez al mes), y para su sorpresa se encontró una bolita. En ese instante su mundo cambió,  sabía que algo no estaba bien, pero su espíritu la llevó a ir al médico y a enfrentar lo que nadie deseamos: el cáncer de mama. El doctor le realizó los  estudios y le confirmó el diagnóstico. Con decisión y entereza llegó al quirófano, ahora como paciente. La mama le fue retirada, pero la fortaleza, la fe y su familia fueron el pilar de Chayo en esta dura travesía, con sus  altas y bajas, pero con la mejor actitud y de la mano de Dios. Sin embargo, lo importante es recalcar que su cáncer no fue tan abrasivo y no necesitó quimioterapia ni radiaciones, debido a que fue detectado a tiempo. Por ello, comparto con ustedes este ejemplo de mujer que después de vencer al cáncer se ha dedicado a apoyar intensamente todas las campañas de detección oportuna, pero sobretodo de prevención, con su lema: “Prevenir es vivir”. Tenemos la oportunidad de salvar la vida con la simple exploración de las mamas en casa y practicándonos un sencillo estudio. Como madres, abuelas, hijas, tías, comadres, amigas, sigamos el ejemplo de Chayo y tomemos su lema como nuestro, promoviendo en nuestros círculos sociales la prevención.Luego de cinco años de esto, Chayo está feliz y tranquila, sin dejar de trabajar en la prevención. Recibe mi más grande admiración y respeto por  dejarme compartir  tu muestra de fe, tu amor a la familia y sobretodo tu compromiso en la lucha contra el cáncer de mama. Gracias amiga. ¡Eres una guerrera incansable María del Rosario Rocha Espinoza!   


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